Número: 35.     4ª época.     Año XVI     ISSN: 1989-6289

35 > Ambientación > Personajes > Shigemori Togo (CdG). Por: Juan Carlos Herreros Lucas

 

Shigenori Togo

Shigenori Togo

Este político japonés nació en Kuyshu (Japón) el 10 de diciembre de 1882 en el seno de una rica familia. Sus primeros años están envueltos en cierto halo de desconocimiento. No hay muchos datos de donde realizó sus estudios o donde los concluyó, pero parece claro que la influencia de su familia le permitió entrar en contacto con el cuerpo diplomático, donde acabó trabajando.

Estuvo trabajando en la embajada japonesa en Berlín incluso antes de la llegada al poder del partido Nazi. Allí, en Alemania, se casaría con una mujer alemana (hecho que no pasaría desapercibido ni en Alemania ni en Japón. En 1937 Shigenori ascendió a embajador en Berlin, aunque al año siguiente fue trasladado a la Unión soviética. Aunque no lo parezca, dicho traslado fue un ascenso en su carrera. Los japoneses acababan de ocupar extensas zonas de China muy cerca de la frontera rusa y los soviéticos estaban preocupados (y preparándose) para una posible agresión japonesa. Japón mandó allí al que consideraba uno de sus mejores diplomáticos con el objetivo de evitar una agresión rusa sobre Manchuria. Aquí es donde Shigenori se empezó a ganar cierta fama en círculos internacionales como un político japonés pacifista. Lo que chocaba con las declaraciones oficiales del militarista gobierno japonés.

En 1941 fue nombrado responsable de los territorios ocupados (en China), aunque no estuvo mucho tiempo en dicho puesto. En Octubre de ese mismo año es nombrado Ministro de Asuntos Exteriores y desde su puesto fue testigo de cómo fueron empeorando progresivamente las relaciones con los Estados Unidos y como la cúpula militar fue haciendo los preparativos para atacar a este rival geopolítico. En Septiembre de 1942, disconforme con el acuerdo de atacar Estados Unidos, Shigenori Togo dimite de su cargo. Algunos historiadores apuntan hacia el pacifismo como la causa de la dimisión de este político japonés, otros apuntan que Shigenori estaba convencido de la incapacidad de Japón para vencer a los Estados Unidos en una guerra. No era un experto militar, pero, posiblemente, conocía al enemigo mejor que cualquier otro político del gabinete en ese momento.

Pasó el resto de la guerra en su casa retirado de la vida pública hasta la dimisión de Hideki Tojo, el Primer Ministro, y su cambio por Kantaro Suzuki. En Abril de 1945, con la Armada japonesa ya derrotada por la estadounidense y los alemanes a punto de ser derrotados, Shigenori Togo vuelve al gobierno del Japón como Ministros de Asuntos Exteriores. Su inclusión sólo puede entenderse como una apuesta del gobierno japonés por poner un hombre respetado como interprete internacional. Muchos diplomáticos extranjeros le conocían como un hombre pacífico y contrario a la guerra. Entró a formar parte, también, del Gran Seis (el gabinete de decisiones de guerra dentro del gobierno japonés) y dentro de él fue una influencia bastante decisiva hacia la capitulación japonesa.

Como miembro del gobierno japonés realizó un importante esfuerzo diplomático con Rusia para que les ayudará a firmar la paz con los Aliados. Recordemos que fue embajador allí. Algunas fuentes le responsabilizan del segundo lanzamiento de la bomba atómica sobre Nagasaki al no responder al ultimátum Aliado tras la bomba de Hiroshima. En realidad, Shigenori estaba aguardando una respuesta soviética para entablar negociaciones de paz, respuesta que nunca llegó (entre otras cosas, aunque Shigenori no lo sabía, porque los Aliados tenían un acuerdo previo de no aceptar conversación de paz, o capitulación o nada). Posiblemente, Shigenori sea responsable de haber confiado en exceso en los canales diplomáticos, aunque hoy sabemos que, con toda probabilidad, la segunda bomba se hubiera lanzado de todas formas para poder probarla.

El 9 de Agosto de 1945, fue uno de los tres miembros del Gran Seis que votó a favor de la capitulación del Japón, siendo, en parte, responsable del final de la guerra (lo que ahorró muchas vidas japonesas y estadounidenses). Tras la ocupación estadounidense, Shigenori Togo fue juzgado por crímenes de guerra. Los juicios del "Nuremberg japonés" son, posiblemente, más controvertidos que los celebrados contra los alemanes, pero fijaron su condena en 20 años de cárcel. Sólo cumplió unos pocos, en 1950 murió estando aún en prisión.