Número: 173.     4ª época.     Año XVI     ISSN: 1989-6289

173 > Ambientación > Escenarios > Fortuna-228 (Exo). Por: El Rolero Misterioso

 

Nave a la que podrían subirse
los PJ en el próximo puerto

Fortuna-228

El Fortuna-228 es un lujoso transespacial propiedad de Hegaton Mts., la megacorporación dedicada al ocio en todas las acepciones del término. Entre muchas otras actividades cuestionables, la empresa posee la llamada "Armada de la Fortuna", una flota compuesta por varios centenares de naves-casino dedicadas a llevar los juegos de apuestas a lugares en donde está prohibido, tanto dentro como fuera de la RFP. En grupo o en solitario, tras llegar a un planeta las naves-Fortuna se colocan apenas un poquito más allá de la órbita y alquilan lanzaderas para que, quienes puedan permitírselo (el precio de admisión es alto), se den a la ludopatía de un modo completamente legal y discreto, sin violar las leyes planetarias (que no se aplican más allá de la órbita).

El capitán del Fortuna-228 es un marbagán llamado Borenus, que se ocupa de todas las labores relacionadas con la navegación y la nave en sí. Sin embargo, quien realmente ostenta la mayor autoridad a bordo es un humano llamado Crow Girolda, que como "gerente del casino" representa los intereses de la compañía propietaria.

La Fortuna-228 está siendo sometida a una revisión rutinaria de mantenimiento que durará una semana. Este tiempo será aprovechado para contratar personal: desde navegantes a personal de hostelería, artistas que entretengan a los clientes, seguridad, etc.

Idea de aventura: la Hegaton Mts. debe ser capaz de asegurar no solo la seguridad de sus selectos clientes, sino también la discreción y privacidad de sus visitas. Por muy legal que pueda ser, no está demasiado bien visto que el líder civil o religioso de un planeta en que está prohibido el juego sea visto visitando un casino. De hecho, no sería descabellado que algún paparazzi tratase de colarse a bordo para obtener imágenes que podrían destruir la carrera política de algunas personas. Y si logrará obtener imágenes comprometidas, alguien deberá ocuparse de recuperarlas a toda costa antes de que se hagan públicas...