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lunes, 6 de diciembre de 2021


 

Las flores de Babelsberg

Para esta aventura lo ideal sería dedicar un tiempo a crear personajes ex-profeso o que la Dirección de Juego lo hiciera de antemano y los entregase a la mesa como personajes pregenerados. Al menos la mitad de los personajes deberían proceder de las ramas académica o civil, y ninguno debería proceder de la militar (los alemanes andan cortos de personal en el frente) salvo que compre algún defecto lo bastante grave como para haberle librado del servicio en este momento de la guerra. Como civiles que son, no hay restricciones de género y por el tipo de trabajos, tampoco de edad.

Convendría que cada personaje tenga una puntuación de 16 o más en al menos una de estas habilidades: Burocracia, Comunicaciones, Dialéctica, Falsificar, Dialéctica, Ingenios, Mecánica, Química, Seducción. Alternativamente, podrían tener una habilidad secundaria apropiada para el trabajo que han estado desarrollando, como Interpretación, Fotografía o Modista.

Entonces, ¿quiénes son, te preguntarás, los personajes? Todos ellos serán trabajadores de un tipo u otro en los Estudios de Cine de Babelsberg, que el III Reich convirtió en Academia del Cine, parte de la Sección V del Ministerio del Reich para la Ilustración Pública y Propaganda. Allí se rodaron películas de la talla de Metrópolis y buena parte del cine de propaganda nazi, que suponía una sexta parte de toda la producción alemana de este arte durante el régimen de Hitler.

Ninguno de los personajes tendrá una posición importante, como director o protagonista, pero pueden ser cámaras, maquilladores, scripts, electricistas, documentalistas, sastres, actores secundarios, etc. No es necesario que sean los mejores en su trabajo, y no solo por el éxodo de profesionales que provocó el nazismo (por ejemplo, Fritz Lang se marchó hace diez años); a estas alturas de la guerra los estudios no están para exigir.

Fritz Lang

Potsdam, enero de 1945

Los personajes forman parte de un grupo de unos veinte trabajadores de la Academia del Cine, los últimos que quedan por evacuar hacia Berlín. Los estudios de Babelsberg han estado trabajando hasta hace bien poco, terminando la producción de «Kolberg», la última película de propaganda alemana y la más cara de la historia del cine bajo el control ideológico del nazismo. Esta película cuenta la historia de un antiguo alcalde de la ciudad de Kolberg, Joachim Nettelbeck, durante la guerra contra la invasión napoleónica, entre abril y junio de 1807. Bajo el mando del alcalde, la ciudad había resistido el acoso del ejército francés. En la película, el ejército francés acaba abandonando; en la realidad, la ciudad permaneció sitiada hasta el final de la guerra. Es fácil darse cuenta, dado el momento de la guerra en el que se juega esta aventura, que el gobierno alemán pretendía levantar la moral de su ejército y ciudadanos en general.

Potsdam y sus alrededores ya están sufriendo los efectos del bombardeo soviético y la evacuación hacia Berlín es lenta y discreta pero casi constante. Los últimos ejecutivos y trabajadores de mayor nivel han sido evacuados hace ya días, llevándose las únicas siete copias que existen de Kolberg, camino de los dos puntos donde se va a estrenar: un pequeño cine provisional en Berlín y una base naval en La Rochelle, Francia, a donde parte de las copias volarán o han volado ya desde el aeropuerto de Tempelhof.

Esto es lo que ha dado la idea a los personajes: hay que salvar también las «Flores de Babelsberg».

A pesar de ser el centro de la propaganda gubernamental, como es estadísticamente normal, los estudios de cine estaban llenos de personajes que, aun no oponiéndose públicamente al modelo de sociedad nazi, no terminaban de encajar, incluyendo varios que participaron en la propia Kolberg. Casos como el del actor Horst Caspar, que tuvo un abuelo judío y al que había conseguido su primera oportunidad en el teatro Saladin Schmidt, cuya homosexualidad le daba buenos motivos para no comulgar con el régimen. O como el caso de Heinrich George, actor muy simbólico para el nazismo, pero antiguo miembro del partido comunista. También participó en Kolberg el actor Otto Wernicke, famoso por sus papeles con Fritz Lang; casado con una mujer judía, a Otto, obtener el beneplácito de Goebbels le costó una cuantiosa donación al partido nazi.

Los personajes son todos alemanes, incluso patriotas que rechazaron en su momento las condiciones de los vencedores de la I Guerra Mundial, la ocupación del Rurh, la pérdida de territorios, etc., pero son contrarios a la política del partido nazi. Trabajar en los estudios de cine les da la ocasión de no tener que ir al frente y además los cineastas suelen estar bien considerados por funcionarios, miembros del partido y soldados pero también la de expresarse en términos diferentes a los exigidos por el ministerio de Goebbels. Así, aprovechando los escenarios de otras películas y en horario nocturno, un grupo de actores, cámaras, etc. lleva años filmando mediometrajes independientes cuyos rollos permanecen ocultos en un almacén de los estudios. A estas obras que nunca traspasarían la propaganda nazi este grupo de creadores las llama, en clave, sus «flores». En total se trata de cuatro obras:

«Das Messer» cuenta la historia de un hombre obsesionado con el aseo y la pulcritud que acaba matando con la navaja de afeitar a personas que considera indignas por su conducta maleducada o falta de aseo y/o estilo. Una crítica velada a la idea de la pureza racial.

«Irina zwischen den Spiegeln» es un cuento sobre una dama cleptómana invitada a una fiesta de la alta sociedad. En las escenas donde vemos a Irina robar pequeños objetos, observamos también las conductas de la clase burguesa alemana, mostrándose como peores que cualquiera de los robos de Irina.

«Ein leeres Haus» es el monólogo de un hombre abandonado (el texto juega al despiste con la idea de que la pareja podría ser hombre o mujer) que recorre la casa que está dejando mientras habla sobre la importancia de los recuerdos para mantener la cordura. Los golpes de los operarios de mudanzas recuerdan al sonido de unas distantes bombas.

«Schnelle Lerner»: un grupo de niños jugando en la nieve encuentran los restos de un soldado de una guerra reciente (no se especifica cuál). Discuten qué hacer, si avisar a los adultos o quedarse con sus objetos personales, incluyendo una pistola. Deciden jugar a soldados y su juego se va haciendo más violento cada vez. En un momento dado, fuera de cámara, suena un disparo.

Antes de comenzar la historia, consulta algo a los personajes:

«Estas obras son muy importantes para vosotros. Son el reflejo de vuestra identidad e integridad como alemanes en medio de la barbarie nazi, el pequeño gesto de rebeldía que os habéis permitido, la única luz que os permite seguir en estos tiempos oscuros. Pero, si solo pudiérais salvar una de estas cuatro películas, ¿cuál salvaría cada uno de vosotros?»

Anota la respuesta de cada personaje por separado para más adelante.

Al inicio de la aventura los personajes se encuentran en Potsdam, al oeste de Berlín y no muy lejos de los estudios, alojados en una pensión de la calle Kreutz a la espera de traslado (X de color verde en el mapa). Su objetivo será llegar hasta los estudios (situados fuera del mapa, al sureste, saliendo por la carretera de Stahnsdorfer) sin ser detenidos por patrulla alguna, entrar sin ser vistos, recuperar las cuatro cintas y huir hacia Berlín en el tren de la mañana (la estación más cercana está marcada con una X amarilla en el mapa), que podría ser uno de los últimos últimos en salir con evacuados. Hasta la salida del tren la estación es peligrosa por la presencia de policía y soldados, por lo que han acordado esperar en una taberna cerrada cuya dueña, Helga Meyer, simpatiza con su causa por el séptimo arte (señalada con X azul en el mapa).

Mapa Potsdam

¡Acción!

La mesa decidirá en qué horario harán el intento de desplazarse hasta los estudios de cine de Babelsberg. De día habrá más controles y miradas que evitar (más TA de acción para evitar problemas) pero de noche, aunque habrá menos encuentros, cualquier movimiento será sospechoso (menos tiradas pero un grado de penalización a las TA). Hay obligatoriedad de apagar las luces a partir de las 18:00 y toque de queda a las 20:00, aunque el sol se habrá ocultado del todo a las 17:00.

Además, habrá varias cosas que la DdJ deberá considerar de cara a evaluar qué tiradas y con qué dificultades deberán realizar los personajes. Por ejemplo, la ruta que estos elijan será muy determinante. Al contrario de lo que uno podría pensar, la policía y los militares no prestan especial atención a vigilar el interior de las zonas de mayor renta, ya que la muchos de sus habitantes importantes se han marchado, llevándose el dinero en meta?ico y muchos de sus más preciados bienes. En cambio, pueden vigilar más intensamente la entrada a los mismos para evitar saqueos. Puede merecerle la pena a los personajes deslizarse por ejemplo hacia la zona boscosa del Parque Babelsberg con sus castillos rodeados de terrenos pues, si logran atravesar la vigilancia, tienen un buen trecho para moverse sin ser molestados. Parecido ocurrirá con zonas como Villenkolonie, Neugarten, o el entorno de la Neue Königsstrasse. Los barrios con mayor entramado de calles y edificios altos tendrán más vigilancia interior pero entrar y salir de ellos será más sencillo. Finalmente, puntos neurálgicos como las vías de tren o los puentes sobre masas de agua estarán especialmente vigilados. ¡Puede que les toque nadar!

La DdJ podrá determinar un momento al azar, mientras los personajes se dirigen a los estudios, en el que comience un bombardeo. Será lejos de la posición de los personajes, pero lo bastante distractor como para ayudar a pasar cualquier posición y hacer que posibles mirones se queden en sus casas durante media hora.

Imagen aérea Potsdam

También es un buen momento para encuentros ambientales que den una idea de la situación en la que se encuentran, como un edificio derrumbado por un bombardeo anterior del que familiares aún retiran cascotes, un vehículo con la mudanza de una familia alejándose hacia Berlín o la detención de un vecino a quien consideren sospechoso de… cualquier cosa, realmente. Pero sobre todo de colaborar con el enemigo, saltarse alguna restricción, robar, etc.

Travelin

Los Estudios de Cine Babelsberg son un complejo de edificios de gran tamaño que, si moviéndose alrededor de ellos uno puede desorientarse, especialmente de noche, los interiores de algunos pueden resultar laberínticos. Por fortuna los personajes los conocen bien.

Estudios Babelsberg

Por desgracia, a pesar de que aquí ya no debería quedar nadie, los estudios han sido elegidos por una patrulla alemana que debería estar vigilando la zona pero ha decidido pasar la noche aquí. Han encontrado una nevera con sobras de comida reservada a los actores, de bastante mejor calidad que la que toman ellos habitualmente, por no hablar de algunos souvenirs interesantes que se puedan llevar, como ropa, bisutería o recuerdos de alguna película famosa.

El caso es que es posible encontrarse con soldados registrando el lugar en parejas o acampados en un escenario, trasegando de una botella de Möet & Chandon (cuyo presidente se encuentra desde 1943 en el campo de concentración de Ziegenhain por pasar información a los aliados).

Además, cuando los personajes lleguen hasta el almacén (una sala pequeña en la planta baja de uno de los edificios) descubrirán que ha sido saqueado por los soldados. Está todo revuelto y parece que se han llevado poca cosa… excepto uno de los rollos de película. En concreto, uno de los soldados se ha llevado «Irina zwischen den Spiegeln» pensando, al encontrarla escondida, que podría ser una película erótica o pornográfica (existían desde casi cincuenta años antes). ¿Se atreverán los personajes a recuperarla?

Para los personajes será más sencillo evitar a los soldados que enfrentarlos, pero os dejamos aquí sus características por si acaso.

SOLDADOS DE PATRULLA (8 en total)

Valor medio de atributos por característica:
CUE 6
DES 5
INS 5
INT 5
PRE 6

Habilidades:
Armas blancas 14
Camuflar 18
Descubrir 15
Esconder 10
Escuchar 13
Fusil 18 / Bayoneta 14
Lucha desarmado 16
Matar en silencio 16
Ocultar 15
Orientación 13
Primeros auxilios 15
Rastrear 12

Otros datos
Puntos de vida 18
Puntos de moral 15
Modificador de moral +2
Mando 12
Alerta 15
Esquivar 15
Iniciativa 5,6

Equipo
MP40 - II+6/3
Cuchillo de asalto - I+2
2 x Granadas de mano - IV+4/4
Mochila con material robado
Linterna

Plano secuencia

Supongamos que los personajes salen de allí con una o más de las cintas que querían recuperar y logran despistar a la vigilancia. Ahora pueden acudir a refugiarse donde habían acordado, la taberna de frau Meyer. Es una buena ocasión para no solo descansar y tomar un desayuno acorde a las circunstancias (falso café hecho con bellotas, pudin duro o galletas saladas y una copita de schnapps para «calentar» el ánimo) sino preguntarles cómo van a camuflar los rollos de película (no particularmente pequeños) en sus maletas, cuerpos, etc.

También es el momento ideal para que, justo al amanecer, un oficial con escolta y quizás después un matrimonio adinerado que pasea mientras esperan el tren, vean algún signo de vida en la taberna y se acerque a aporrear la puerta pidiendo ser atendidos en esta fría y neblinosa mañana. Veamos cómo resuelven esta situación los personajes pero recordad que de ellos se espera que estén atentos también al tren, por lo que no sería complicado inventar una historia. Los oficiales serán mucho más cuidadosos con lo que se creen o no, por supuesto.

Cuando sea la hora de marcharse, los personajes podrán acercarse al tren, quizás acompañados de Helga, quien también tiene pase para este traslado y abandona con lágrimas su negocio. Aquí surgirá un nuevo problema porque es de los pocos locales abiertos y podría ser que al oficial se le ocurriese «pedirle» que se quede unos días más, para horror de la tabernera; todos pueden escuchar el sonido de las bombas en la distancia. Ella les ha ayudado, esperemos que los personajes arrimen el hombro también ahora para sacarla de este follón. Como cineastas podrían tirar de su buena reputación o incluso mentir. Una frase como «Me dijo el ministro Goebbels una vez, estando de visita en los estudios…» o una buena tirada de Dialéctica podrían obrar milagros.

El momento de acceso al tren será también de bastante tensión. Montones de personas apiñadas en la estación y el andén, posiblemente una de cada cuatro ni siquiera con pase para subir a bordo, soldados controlando el acceso y revisando documentación a toda prisa, con poco tiempo para modales… A los personajes se les espera en grupo, todos ellos con pase del estudio. ¿Y si falta alguno, qué excusa van a dar? Y ¿quién es esta mujer que les acompaña? Ellos tienen cierta preferencia pero ello deberá esperar la fila. No, no se preocupen, si tiene pase subirá. No creo que se vayan a colar tantas personas que ella no quepa, después de todo. Por esperar unos días más no le va a caer una bomba encima, ¿no? oigan, ¿y ese paquete? ¿No es mucho equipaje? ¿Qué lleva usted debajo del abrigo? Como veis, tiradas enfrentadas de Ocultar contra Descubrir o, de nuevo, Dialéctica, Burocracia, etc., serán necesarias para salir de este embrollo y subir de una vez al maldito tren.

Escena final

Esta aventura no termina con una gran explosión, un momento de acción épico o una recompensa. El tren se pone en marcha y los personajes van viendo el paisaje cambiar mientras se dirigen a Berlín, donde el Reich hará su última resistencia. Escuchando los rumores y noticias de los pasajeros apiñados podrán ser conscientes de que la guerra está muy probablemente perdida. ¿Cuántas de sus «flores» han rescatado y qué piensan hacer con ellas? Anota sus respuestas. ¿Las intentarán exponer al acabar la guerra? Hablad de dónde intentarán que se expongan, si les pillará en el Berlín democrático oriental o en el federal occidental, así como la acogida que tendrá la cinta en cada bando. Pensad en Heinrich George, quien, a pesar de haber militado en el Partido Comunista Alemán, fue juzgado por un tribunal militar soviético como colaboracionista nazi por su carrera cinematográfica y encerrado en el antiguo campo de concentración de Saschsenhausen, donde moriría en 1946 ¿Las ocultarán durante años, hasta que dejen de tener actualidad (y posiblemente interés)? ¿Las acabará encontrando algún joven director de cine e inspirarán a otra obra mayor que gane un Oscar?

Set de rodaje

La aventura terminará con la mesa de juego discutiendo y decidiendo entre todos qué será de cada una de las obras rescatadas. Recomendamos, incluso, que nada más terminar la partida os vayáis juntos a una sala de cine y os sentéis en la oscuridad a disfrutar, como el mejor homenaje posible al esfuerzo de vuestros personajes y al séptimo arte.

«Fritz Lang durante el rodaje», Deutsches Bundesarchiv, autor original desconocido (1928); obra derivada por Octave.H (2010).

«Mapa de las cercanías de Potsdam» se encuentra en la obra Northern Germany as far as the Bavarian and Austrian Frontiers; Handbook for Travellers por Karl Baedeker (1910).

«Fotografía aérea de Potsdam poco después del bombardeo por la Royal Air Force», autor desconocido (1945).

«Potsdam, DEFA-Spielfilmstudios Babelsberg», depósito del Deutsches Bundesarchiv, autor desconocido (1952).

«Equipo en el set de rodaje, UFA Studios, Potsdam-Babelsberg», Emil Otto Hoppé (1928).

 

 

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«Es más difícil luchar contra los superiores que contra los franceses.»

Coronel Guderian