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miércoles, 24 de febrero de 2021


 

Sistema Muci (S-200)

Una gota de agua en el océano

Es posible que el sistema Muci no estuviera habitado por casi medio millón de seres de no ser por la ruta comercial, la Ruta Thalamir, que durante años ha cruzado por su espacio. Aunque hubo un intento de colonización previo, que desapareció por culpa de una de las periódicas tormentas del planeta, el primer asentamiento estable fue una estación orbital que debía servir como apoyo a las naves mercantes que transitaban por la Ruta Thalamir. Fue construida gracias al apoyo crediticio de la cercana capital del sector: Kasir, que benefició a algunas corporaciones menores de dicho planeta. Con el tiempo, la presencia de la RFP se fue ampliando hasta el límite actual.

Sistema Muci

El sistema Muci tiene sólo seis planetas, una de las razones por lo que su explotación minera o comercial es menos rentable, que orbitan en tres regiones alrededor de un gigante rojo, otra de las razones que limitan una mayor expansión de la población. Está a unos 300 años luz de Kasir, la capital del sector, y con la mejora de los sistemas de propulsión subespacial, ha ido perdiendo poco a poco su importancia comercial, aunque subsiste gracias a una agresiva política de precios.

Sowino

Este planeta es el más cercano a Muci, la gigante roja del sistema. Es una planeta de gran tamaño, lo que explica que la estrella aún no lo haya destrozado con las fuerzas de marea, con un 75% de su superficie cubierto de roca fundida. La atmósfera es muy densa e irrespirable compuesta en su mayoría de derivados del azufre. Desde el espacio, Sowino se ve como una enorme bola roja o un ojo demoníaco de cambiante iris. Por caprichos de la rotación, una parte del planeta queda siempre oculta del sol (aunque varía la zona en función de las estaciones). En esta zona, las temperaturas pueden alcanzar los 30 grados bajo cero y se ha formado un casquete polar permanente (que va deshaciéndose y apareciendo según se mueve la zona de sombra). En los puntos de contacto del casquete polar con el magma, se forman enormes fumarolas que lanzan chorros de vapor sulfuroso de kilómetros de altura. La zona congelada no es agua, sino una variada mezcla de sustancias que le da un color amarillento, reforzando la idea de que Sowino es un ojo en el espacio.

A pesar de la descripción, Sowino no es un planeta volcánico. No hay erupciones (aunque sí algún que otro geiser). Esta falta de volcanes es debida al estado casi líquido del planeta que hace innecesaria, para las corrientes del magma interior, salir a la superficie buscando el camino entre las rocas. Esta falta de actividad volcánica ha llevado a los científicos a especular que los materiales pesados deben encontrarse en el interior del planeta y que cualquier explotación a gran escala sería poco rentable.

Uljali, Kabupu y Lulo

Quizás lo más apropiado sería hablar de un sistema de planetas tripes en órbitas cercanas que han alcanzado cierto equilibrio tras millones de años afectándose mutuamente las órbitas. Es, de todas formas, un equilibrio inestable y el destino de los planetas está escrito y será violento. Los astrónomos creen que los tres planetas han estado muy próximos en ocasiones y que eso explica la existencia de atmósfera de parecida composición en los tres; Ujalji y Kabupu parecen habérsela robado a Lulo, los dos planetas más grandes al más pequeño. Uljali se considera el planeta principal y Kabupu y Lulo los secundarios. Sin embargo, no es una denominación muy correcta y se basa sólo en el tamaño del planeta.

A pesar de la presencia de agua en la superficie, la composición no respirable de la atmósfera y la inestabilidad del clima (influenciado por los otros planetas y por la estrella) no han hecho viable la colonización. Hay algunas instalaciones científicas abandonadas en su superficie, algunos intentos de prospección minera que fueron ruinosos y, se especula, podría haber servido de base a algunos grupos piratas que operaron por la zona hace algunos años. Parecen haber desaparecido. Las leyendas urbanas del sistema aseguran que los piratas eran, en realidad, grupos de Oeon y que tras la escisión volvieron a sus planetas o, simplemente, murieron abandonados tras agotarse sus respiradores.

La temperatura en la superficie de los tres planetas es bastante elevada, lo que tampoco favorece la colonización. Este exceso de temperatura suele presentarse acompañado de terribles tormentas que barren los continentes con mucha frecuencia. Existen algunas plantas (tamaño arbusto y de tendencia tapizante) y líquenes, musgo o similares en Uljali y Kabupu, pero Lulo está desierto. En ninguno de los planetas hay formas de vida animal, aunque sí bastante fauna microscópica. La flora y fauna microscópica de Lulo es de una variedad sorprendente y se ha adaptado perfectamente a las agresivas condiciones del planeta.

Beos

El único planeta habitado del sistema Muci se encuentra casi en el límite de la zona de habitabilidad de la estrella y sus temperaturas son algo extremas, pero soportables, sobre todo porque los habitantes del planeta han tenido el buen criterio de establecerse en las zonas más templadas y con viviendas medio enterradas.

Sólo existe un asentamiento con cerca de medio millón de personas en la desembocadura del río Abellón, uno de los más caudalosos del continente Malora. El otro continente, Cobreon, está muy cerca del polo y permanece helado la mayor parte del tiempo. La ciudad capital recibe el nombre de Ario siguiendo la costumbre de los viejos colonos refeperos (darle el nombre a la ciudad de la primera persona muerta en el planeta).

Hay dos grandes comunidades en Beos: la primera son humanos procedentes, en origen, de los primeros trabajadores de la estación orbital que sirve de punto de paso en la Ruta Thalamir. Sus descendientes, que ya superan los 300.000, son los fundadores de la ciudad y se dicen dueños del planeta. La otra comunidad está formada por unos 80.000 silvanos que son herederos de un colectivo salvado de la destrucción de su planeta, pero que no quisieron vivir con sus congéneres. Se trataba de un grupo fundamentalista religioso que, aunque ahora diluido, prefirió asentarse en otro lugar lejos de la Federación. La RFP los ubicó a Beos porque, en aquella época, necesitaba que el planeta reforzara el número de habitantes para hacer la colonia más estable (el viejo pragmatismo de la RFP: si puedes solucionar dos cosas con un sola acción, mejor).


El Polismo

La creencia de los silvanos de Beos es conocida como polismo. Según su forma de ver la vida, no es correcto el término medio: o se está o no se está. Por ejemplo, ellos no creen que la paz o la guerra sean buena o malas per se. Ambos son extremos y ambos son correctos. Lo que sí ven como algo malvado (o incorrecto) es que alguien hable de paz mientras se prepara para la guerra. Ese término medio tan de la diplomacia y la política lo ven como algo incorrecto. Esta forma de ver la vida provoca algunas situación divertidas con los extranjeros a Beos. Ellos no entienden el regateo o, por ejemplo, no entienden el cortejo, el "salir" con alguien. O te casas o no te casas, pero andar tonteando no es correcto.


La atmósfera es más tenue de lo habitual (se tiene la sensación de estar en una montaña), pero la composición es respirable, quizás con un exceso de oxígeno. Hay una flora abundante y diversa, reflejada en los Hbolar, unos enormes árboles de gruesas hojas que producen una madera muy dura y de hermoso color. La madera de Hbolar es muy apreciada en la decoración de lujo y es una importante fuente de ingresos para esta pequeña población. Los leñadores de Beos tienen fama en toda la galaxia y algunas cadenas han hecho documentales y programas de entretenimiento con los leñadores de Hbolar como fondo. Una fama esta, por otro lado, bastante merecida.

La fauna de Beos es bastante peligrosa, sobre todo los depredadores nocturnos que pueden ponerte en algún apuro si no vas por zonas civilizadas. La ciudad de Ario tiene una cerca electrificada para evitar que estas alimañas entren en la ciudad, pero, ocasionalmente, alguna consigue colarse y los habitantes salen a la calle armados con rifles y pistolas para batir todas las calles.

La ciudad está regida por un consejo municipal en el que hay 9 personas. Sin embargo, estas nueve personas tienen un papel más administrativo que gestor. Casi todas las decisiones se toman mediante referéndum. De hecho, una de las cosas que sorprende a los extranjeros es que parece que siempre están votando algo. La red local de datos tiene un programa de participación ciudadana donde los censados en Ario pueden emitir su voto con (casi) total confidencialidad (la tecnología no es infalible). Esta consulta casi continua genera un permanente estado de debate entre los arianos y eso se nota en los bares y en las calles.

Otras dos cosas llaman la atención del visitante a Ario y ambas están en el cielo. La primera es la helada luna Piah (que brilla mucho por la noche) y la estación de tránsito orbital que es visible como una luz en el cielo nocturno.


Muci I

Así se llama la instalación de tránsito de la Ruta Thalamir en el sistema Muci (no, no fueron muy originales). Inicialmente sólo fue un puerto de amarre, pero con el tiempo ha ido creciendo y ahora ofrece varios servicios: reparaciones menores, alojamiento temporal, casinos, zonas de ocio (lo que incluye prostitución). En Muci I trabajan unas 40.000 personas del planeta, pero tienen un turno riguroso (suben y bajan con cierta regularidad) y muchas trabajan en las instalaciones en la superficie. En realidad, en la estación hay unas 200 personas viviendo de forma permanente y unas 1.000 temporales en un momento dado; la mayoría de ellas relacionadas con los servicios de entretenimiento de la estación. El número de tecnos no llaga a 200 y ninguno vive permanentemente en la estación. No hay diferencias especistas entre los trabajadores y es fácil ver silvanos trabajando codo con codo con los humanos.


Piah

La luna de Beos tiene una atmósfera muy ligera con exceso de hidrógeno que la hace irrespirables sin ayuda mecánica. Toda su superficie está cubierta por un mar de agua salada (un mar de poca profundidad, no llega a los 1000 metros) y dadas las temperaturas medias, permanece congelado todo el tiempo, exceptuando algunas zonas que pueden licuarse ligeramente. Toda la superficie congelada da a la luna un color blanco brillante que la hace muy llamativa contra el negro del espacio circundante. No se le conoce actividad volcánica y cualquier resto de alguna que hubiera habido ha sido borrado por la erosión de las masas heladas.

Las investigaciones realizadas la han clasificado como planetoide sin interés y ninguna expedición científica que ha pisado su superficie ha encontrado nada relevante (ni siquiera formas de vida). Existe un proyecto de enviar una sonda submarina que se abriría paso a través del hielo para investigar el agua líquida que hay debajo, pero, hasta la fecha, no se ha reunido presupuesto suficiente para ello. Todas las veces que este proyecto se ha presentado a la población de Beos ha sido rechazado por los ciudadanos por ser un gasto sin ninguna garantía de rentabilidad. Durante muchos años, la política presupuestaria ha estado dominada por los proyectos de mejora de la estación de transito de la Ruta Thalamir.

Datos planetarios

Sistema Muci

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«El enemigo nunca duerme, siempre está despierto. Si todos vosotros dormís, él os alcanza.»

Sgto. Instructor Gómez