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sábado, 28 de noviembre de 2020


 

Vhrox

La frontera verriana siempre ha tenido fama de ser un lugar en donde una persona valiente todavía puede labrarse una reputación por sí misma; un sitio en donde aún existen formas de hacerse rico rápidamente si eres lo bastante osado o si estás lo bastante loco como para intentarlo. Tras tomar algún brebaje alcohólico, los veteranos de las rutas espaciales te contarán historias sobre esta turbulenta región del espacio; tal vez no tan terroríficas como las que hablan del desolado extremo del brazo Curete o del misterioso Alfeirón, pero seguro que igual de sorprendentes.

Una de las historias que circulan desde hace siglos entre los "verrianeros" (contrabandistas que venden productos prohibidos a los planetas sometidos al yugo verriano) es que existen "desertores" verrianos; es decir, verrianos renegados que han emprendido una nueva vida lejos de su colmena. En su día, el SSR investigó algunas de estas historias y, aunque el informe oficial desechó la mayoría como simples cuentos de la frontera, lo cierto es que dicho informe también afirmaba que se detectaron un pequeño número de casos en los que las pesquisas habían arrojado otro resultado bien distinto... Algunas veces, menos de una decena de casos en total, se trataba de genuinos verrianos que, por algún motivo desconocido, habían huido de sus hermanos e intentaban ponerse a salvo alcanzando el espacio sheller. A pesar de los repetidos esfuerzos del SSR, apenas tres de estos especimenes han podido ser capturados con vida para ser interrogados, lo que es una lástima, ya que habrían podido aportar gran cantidad de información acerca de la organización interna y las rutinas a bordo de las naves-colmena verrianas. Por desgracia, estos renegados suelen ser psiónicos poderosos, así que lo único que los telépatas del SSR pudieron extraer de la mente del último espécimen tort... errrrr... interrogado antes de que éste muriera de un aneurisma fue una desconocida palabra: "Vhrox".

Como se dice en la pág. 87 del manual básico, la sociedad verriana carece de medicinas, ni de otras medidas sanitarias básicas aparte de la curación natural del individuo. Esto puede parecer cruel, pero desde el punto de vista verriano el individuo no es relevante, solamente lo es la colmena. Un individuo enfermo es una debilidad, y la debilidad debe ser erradicada para que el resto de la colmena pueda sobrevivir y prosperar. De todos modos, las enfermedades naturales son prácticamente desconocidas entre los verrianos, habiendo sido erradicadas gracias a milenios de eugenesia. Las reinas son capaces de manipular los genes de su descendencia para adaptarlos a las necesidades del momento, inmunizándolos a la mayoría de los patógenos conocidos.

Vhrox es la concisa expresión oral de un patrón de pensamiento telepático que podría traducirse aproximadamente como "tener una personalidad muy marcada". Hay que señalar que "tener personalidad" no es algo que sea considerado una cualidad particularmente positiva entre los verrianos, al menos no más de lo que es ser alto o ser rubio entre los humanos. Vhrox es también el nombre que se da a una de las pocas enfermedades que, pese a los repetidos esfuerzos de las reinas por erradicarla, inexplicablemente resurgen una y otra vez desde las profundidades del bagaje genético verriano.

El Vhrox es para los verrianos lo mismo que entre los humanos sería considerado una enfermedad mental, aunque en este caso parezca tener un origen orgánico. Se trata de una progresiva independencia de los patrones de pensamiento colectivo por parte del aquejado, un distanciamiento de la total subordinación del verriano ante las necesidades de la colmena, y del nacimiento del sentimiento de individualidad en el alma del verriano.

Los primeros síntomas comienzan durante la juventud del verriano, cuando éste comienza a mostrar una mayor iniciativa personal de lo normal. Por ejemplo, puede que el aquejado de Vhrox decida repentinamente adoptar una mascota (por ejemplo, un mimmeto [ver]), o pueda que emprenda un proyecto personal durante su tiempo de descanso (como construirse su propio caza espacial), o tal vez decida desobedecer o desvirtuar las órdenes recibidas si considera que otro curso de acción sería más efectivo para cumplir los objetivos que le hayan sido asignados. Es probable que el verriano pronto comience a destacar entre sus compañeros por su gran iniciativa o su ruidosa rebeldía, e incluso es posible que, si sus primeras acciones han repercutido positivamente en el bienestar de la colmena, sea considerado para una promoción de casta, un acontecimiento muy infrecuente dentro de la sociedad verriana. Después, según la enfermedad empeora, el aquejado siente que poco a poco va perdiendo la conexión con el resto de los miembros de la colmena, en lo que constituye una experiencia absolutamente alienígena para un verriano. Tarde o temprano, independientemente del ghroj de los sujetos implicados, surgirá en él el irresistible impulso de cuestionar las órdenes de sus superiores, así como un creciente malestar y reluctancia a compartir todos sus pensamientos con sus compañeros de colmena. Si es un psiónico especialmente dotado, es posible que cree un "bolsillo telepático" en donde pueda esconder algunos de sus pensamientos más íntimos.

Ésta es una enfermedad muy peligrosa para quien la sufre. No porque sea mortal, ya que aparte de lo anteriormente expuesto no tiene otros efectos perniciosos sobre el organismo del verriano, sino porque tarde o temprano los demás verrianos sentirán la personalidad distante y la renuencia al contacto telepático total por parte del aquejado. Y algo así suceda en sus colmenas es algo que las reinas no pueden permitir. La mayoría de los enfermos de Vhrox son rápidamente eliminados, ya que son considerados individuos genéticamente defectuosos. Algunos de ellos, que saben o intuyen lo que pasará si son descubiertos, intentan pasar desapercibidos, ocultando sus pensamientos, disimulando su condición e intentando seguir formando parte de la colmena; algunos incluso logran sobrevivir de ese modo durante unos cuantos años. Finalmente, unos pocos se dan cuenta de cuál será tarde o temprano su destino e intentan huir robando una nave o recurriendo a los verrianeros (contrabandistas humanos), una empresa arriesgada y que muy pocos consiguen. Los que no son atrapados durante su intento de fuga a menudo son asesinados por las personas a quienes acuden en busca de refugio, ya que éstos suelen temer que todo sea una elaborada patraña verriana para conducirles a una trampa.

Aunque estadísticamente parecen darse mayor número de casos entre las castas de nobles y guardianes, el Vhrox puede aparecer en los individuos perteneciente a cualquiera de las castas que forman la sociedad verriana. En cualquier caso, lo habitual es que el verriano termine por evolucionar hasta convertirse en un noble; por este motivo, el puñado de gente de la frontera que conoce de la existencia de esta enfermedad llama a los aquejados, no sin cierta sorna, "príncipes".

Los pocos exiliados (pueden contarse con los dedos de una mano) que logran escapar de sus colmenas son los responsables sobre las historias que circulan acerca de avistamientos de verrianos interactuando con otras especies fuera de la Comunidad, generalmente en territorio sheller. Curiosamente, no se conoce de ningún caso en que un aquejado de Vhrox haya cambiado de sexo para convertirse en una reina. Puede ser que el sentirse perseguido, o tal vez algo en el propio código genético del verriano, evite que éste alcance el trascendental estado físico y mental necesario para afrontar la transformación. Si alguna vez esto sucediera, las consecuencias de tal acontecimiento serían imprevisibles, pero a buen seguro sacudirían los cimientos de la sociedad verriana.


Vhrox (III, I, X)

Se trata de una enfermedad genética verriana de origen desconocido. Aparece aproximadamente en el código genético de uno de cada cien mil verrianos, aunque de éstos solamente uno de cada cuatro llegará a desarrollar la enfermedad. Aunque nunca ha sido convenientemente estudiado, el Vhrox solo puede transmitirse a través de la herencia genética, por lo que no es contagioso. Las reinas verrianas han tratado durante siglos, sin éxito, de depurar este "defecto" del código genético verriano; sin embargo, tarde o temprano siempre acaba resurgiendo. Las reinas mantienen un velo de secreto sobre el asunto, ya que si se hiciera público que han sido incapaces de eliminar este mal de su progenie, eso les conllevaría una pérdida de ghroj a los ojos de sus hermanas.

En realidad el Vhrox está presente en casi todas las colmenas en mayor o menor medida (aunque en unas más que en otras). Algunas de las reinas incluso han tomado medidas activas para detectar prematuramente y eliminar a estos individuos. Otras prefieren hacer como si éste no existiese. No es éste precisamente un tema baladí; si el corrupto código genético de un noble aquejado de Vhrox llegase a cruzarse con el de una de las reinas, ésta daría a luz una generación entera de verrianos aquejados de la enfermedad. Las consecuencias para la colmena, e incluso para toda la sociedad verriana, serían catastróficas.

Casi siempre, los casos de Vhrox se manifiestan durante los primeros años de vida del verriano. En el momento del nacimiento, un aquejado de Vhrox deberá superar una TA de la característica de Cuerpo x3. Si no la supera, el Vhrox se desarrollará cuando el verriano cumpla tantos años como resultado del dado Exo.

 

 

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«A ver si el frío hace que caigan los más débiles y mejora esta mediocre raza italiana.»

Mussolinni