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jueves, 25 de febrero de 2021


 

SISTEMAS DE ESCLUSAS DE ATRAQUE NORMALIZADO

Bien es sabido que en la galaxia de EXO pululan un sin fin de razas alienígenas, algunas de las cuales tienen varias subespecies y, por si fuera poco, varios regímenes políticos con ideas completamente contradictorias. Durante mucho tiempo, hasta mediados de la Segunda Guerra humano-verriana los diseñadores de esclusas de atraque consideraban que cualquier intento de normalización era un anatema. La idea era sencilla: si tu enemigo podría abrir la puerta sin problemas, estabas perdido. Los ingenieros espaciales se dieron cuenta tarde que los enemigos no solían llamar a la puerta y que preferían agujerear tu nave por cualquier otro sitio que la esclusa de atraque (lugar, por otra parte, reforzado con mamparos de alta resistencia, cámaras estancas y puertas de seguridad). Cuando intentaron subsanar el error de concepto, era tarde porque la tecnología espacial llevaba varios cientos de años de continua expansión y los diferentes modelos eran tan similares y parecidos como podía imaginarse. Se daba el caso de naves con más de una esclusa de atraque en función de los astropuertos que visitara o de armadores que se habían arruinado al no contar con el pequeño detalle de disponer de una esclusa compatible con el destino por donde desembarcar mercancías o pasajeros...

Pero analicemos el problema: lo que tratamos de hacer es unir una esclusa rígida y maciza con otra esclusa rígida y maciza de forma que cualquier ser puede pasar de una a otra sin necesidad de tener un traje espacial y sin que su vida corra peligro. Además, por lo general, los usuarios agradecen no ver el exterior para evitar problemas de vértigo, agorafobia o similares.

Añadido a lo anterior, hay una máxima espacial que dice que no puedes frenar completamente tu nave. Da igual lo bueno que seas, tu velocidad nunca será cero en los tres ejes respecto a otra nave. Y si es un astropuerto que gira para obtener gravedad inducida ya ni te cuento. Esto es un problema añadido porque el sistema de anclaje debe o bien amarrar la nave (cosa que no es del agrado de los capitanes) o bien absorber los micromovimientos relativos.

Inicialmente se intentó normalizar las esclusas de atraque y los propios astropuertos ayudaron a financiar muchas modificaciones de las naves para intentar que, al menos, las más habituales dejaran de darles problemas. El intento estaba condenado al fracaso por que los constructores eran cientos y poner a todos de acuerdo en un solo modelo (del que todos hubieran tenido que pagar patentes) era una tarea imposible y hubiera llevado, casi seguro, a una guerra corporativa sin precedentes. El gobierno podría haber zanjado la cuestión promulgando una ley, eligiendo un modelo de esclusa y obligando a instalarlo en todas las naves a partir de determinada fecha, bajo la amenaza de no dar licencia de tránsito (algún día hablaremos de la licencia de tránsito). Sin embargo, ¿qué gobierno? ¿El de los tyranos? ¿El oeonita? ¿El verriano?

La solución final, sin embargo, fue muy sencilla: se diseñó un sistema que era independiente de la esclusa. En realidad una especie de pasillo espacial multiadaptable: El SDEAN.

SDEAN 28

Ha habido muchos modelos, pero en la actualidad, el modelo estándar más distribuido es el SDEAN 28. La casa diseñadora dejó hace tiempo libre la patente del modelo, lo que quiere decir que cualquier fabricante puede fabricar este modelo y llamarlo SDEAN. La única limitación es que la casa diseñadora es la única autorizada a denominar los nuevos modelos y a incorporar en ellos cualquier avance desarrollado por otra casa (es una de las condiciones de la liberalización de la patente y el derecho de fabricación). Esto quiere decir, en otras palabras, que es posible que te encuentres con SDEAN 28 con más prestaciones (algún añadido) a las aquí descritas, pero en cualquier caso, cualquier modelo SDEAN 28 incorporará éstas. Si no las tuviera no podría llamarse SDEAN o, en su caso, no estarías ante un modelo 28 sino alguno posterior.

Descripción

El SDEAN tiene tres partes fundamentales: la cámara de presurización, el puente y el anclaje. La primera es la más grande y se instala en la estación orbital o en la nave que quiere tener este dispositivo, aunque esto último es más raro y está reservado a naves de gran tonelaje (generalmente civiles). La cámara es un compartimento estanco que puede girar sobre su eje longitudinal con dos puertas de acceso en cada lado. Una permanece fija y anclada a la estación y la segunda puede girar pero una vez establecida la conexión, queda fija. El interior, lo que es la cámara en sí, puede girar 360º y lleva un sistema autónomo de gravedad artificial y todos los sistemas de control de los otros dos sistemas.

El puente, en realidad, son varias armaduras de duraluminio de forma hexagonal y perfil cuadrado unidas por cables tensores y por una plataforma desplegable. Según se va separando el anclaje de la cámara van saliendo de esta última los perfiles (con una separación aproximada de un metro entre cada una). Uno de los lados del hexágono es una plataforma desplegable que además lleva sistema de generación de microgravedades (máximo 0,25 g, a partir del modelo SDEAN 16). En los modelos anteriores (antes del 20) se desplegaban dos plataformas, una superior y otra inferior, pero el introducir el giro completo en la cámara en el modelo 21 hizo innecesaria la duplicación de las plataformas. Los otros 5 lados del hexágono de cada armadura quedan cubiertos por un composite de hierro e hidrosilicatos. En realidad, este compuesto (llamado temalina) es la base del modelo SDEAN y la razón de su éxito. Cada lado de un hexágono de la estructura forma un rectángulo con el lado del hexágono anterior (o posterior) y los cables de tensión que unen los vértices. La temalina se extiende desde unos de los lados, guiada por los tensores, hasta el otro lado. Sin activar, la temalina parece un fluido viscoso, translucido, con un tacto que recuerda al de los hidrocarburos pesados. Sin embargo, cuando el SDEAN está instalado y el anclaje cerrado, se hace pasar una pequeña corriente eléctrica por el interior y la temalina se rigidiza y se vuelve opaca (generalmente es negra, pero a partir del SDEAN 23 también la suministran en colores blanco, azul y gris metalizado). El comportamiento ante los impactos de la temalina rígida es similar al del duraluminio, pero mantiene la capacidad de modificar su forma, es decir, sigue comportándose como un fluido. La explicación física es que el material adquiere propiedades metálicas en las direcciones no paralelas al plano del material, pero no en éste, donde se sigue comportando como un fluido (ver nota 1).

El anclaje es una estructura, también de forma hexagonal como las del puente, aunque un poco más gruesa. Además cada vértice no es rígido sino que va articulado. El anclaje es lo que se engancha a la nave. Cada vértice del hexágono tiene un fuerte inductor magnético que le permite engancharse a la parte exterior de las puertas de acceso de la naves (ver nota 2). Las formas exteriores de las naves no siempre permiten que los 6 anclajes se enganchen, pero el SDEAN 28 sólo necesita 3 para hacer un anclaje correcto. Naturalmente, la estructura del anclaje no cierra el hueco completamente. Para ello se utiliza un inyectado de caucho vulcanizable al vacío. A partir del modelo 10 este inyectado es automático. En realidad es un producto, de color negro, que sale pulverizado del anclaje y que al entrar en contacto con el vacío exterior se solidifica y luego se expande lo que deja cualquier hueco entre el anclaje y la nave completamente tapado. Una vez vulcanizado, el producto tiene una consistencia semejante a las de los antiguos neumáticos usados en los vehículos terrestres, pero con varios centímetros de grosor. Cuando se quiere retirar el SDEAN, el propio anclaje calienta el caucho (con una corriente inducida) que vuelve la mezcla pegajosa, pero desprendible. Es la propia nave, con su movimiento la que termina por separarse, aunque si espera el tiempo necesario (cosa que pocos capitanes hacen, ver nota 3), todo el caucho se separará del metal sin dejar rastro.

Procedimiento

Cuando una se acerca a una estación, lo primero que debe hacer es igualar su velocidad y trayectoria con la estación. La velocidad nunca será la misma (ya lo hemos comentado), pero la estación no extenderá el SDEAN hasta que no esté dentro de los límites aceptables.

El primer paso es igualar la cámara con la posición de la nave. Esto implicará un giro hasta que la parte inferior de la cámara quede alineada con la posición de la nave. En general los pilotos intentan atracar con el mismo ángulo que la estación (para que el giro necesario sea mínimo). Esto puede tardar entre 30 segundos y 2 minutos (180º).

Una vez hecho esto, los operarios de la estación despliegan en anclaje que se irá acercando a la nave poco a poco mientras detrás de él se irá extendiendo el puente. A partir del SDEAN 22 la longitud de anclaje es de 25 metros, pero es posible encontrar puertas de otros fabricantes hasta con 50 metros. [Los pilotos miden su pericia contando el número de estructuras del puente; es un piloto de 15, es un piloto de 10 y cosas así]. La velocidad de desplazamiento es de unos 5 metros por minuto.

Cuando el anclaje alcanza la nave, se magnetizan los enganches, se pulveriza el caucho y se hermetiza el interior. Es entonces cuando se electrifican las uniones de temalina. Este procedimiento no tarda más de 1 minuto.

El siguiente paso es calentar el interior del acceso. Ten en cuenta que estaba en el vacío hasta hace unos pocos minutos. Esto puede llevar otros 5 minutos o más (los modelos iniciales, SDEAN 8 o menores, podrían tardar hasta 15 minutos). En esos minutos de espera, la estación hace una comprobación de estanqueidad introduciendo aire en el puente. Tras ésta, y sólo entonces, da permiso a la nave a abrir su puerta de acceso.

Los pasajeros de la nave podrán acceder hasta la cámara pero allí deberán esperan, se cerrará la puerta que tienen tras ellos, la cámara girará y alineará su posición con la de la estación y, entonces, abrirá la segunda puerta. Muchos modelos SDEAN aprovechan este momento de giro para escanear a los visitantes. No sólo por si llevan armas (a partir del SDEAN 15) sino también por temas biológicos (a partir del SDEAN 12).

El desatraque es más sencillo. Una vez en la nave sus ocupantes y asegurada su puerta, el anclaje comienza a calentar el caucho, este se reblandece y con el tiempo (unos 5 minutos) acaba por desprenderse de toda la estructura (incluido el anclaje). Sin embargo, a partir del segundo minuto, los anclajes metálicos se desprenden y la nave, si quiere tener los morros pintados puede partir sin problemas. La estación, sin embargo, sí deberá permanecer los 5 minutos calentando el caucho para que se desprenda entero y no haya problemas con la siguiente nave. Sin embargo, si la nave se va a los dos minutos, los operarios aprovechan para ir recogiendo el puente. Cuando el puente y el anclaje están en su sitio, cierran la puerta exterior, aseguran el sistema (para que nadie lo use) y esperan la llegada de la siguiente nave.

Modelos

Aunque se llaman genéricamente SDEAN 28, en realidad hay 4 modelos diferentes dependiendo del tamaño de las naves, se distinguen por un número tras la barra del modelo, es decir, SDEAN 28/XX donde XX es una referencia a su capacidad. Los modelos más habituales son:

SDEAN 28/20: pensado para naves pequeñas con escasa tripulación. La cámara tiene capacidad para 5 personas y el puente tiene metro y medio de lado.

SDEAN 28/40: pensado para naves estándar con tripulaciones entre 10 y 40 personas. La cámara tiene capacidad para 10 personas y el puente tiene 3 metros de lado.

SDEAN 28/400: pensado para naves de pasajeros normales. La cámara tiene capacidad para 100 personas y el puente tiene 10 metros de lado.

SDEAN 28/4000: para grandes transespaciales de pasajeros y naves de la flota. La cámara tiene capacidad para 1000 personas y el puente tiene 25 metros de ancho. La mayoría de las estaciones orbitales no pueden instalar un sistema tan grande, pero suplen esta imposibilidad instalando varios sistemas pequeños que se conectan a través de varias puertas de acceso a la nave.

Hace unos días, un rumor comentó el posible lanzamiento de la versión 29 del SDEAN con paneles de temalina súper reforzados, pero fuentes fidedignas de la compañía ha afirmado que no está previsto hacerlo en, al menos, los próximos dos años.

Nota: El incidente en la base Orense, en el que un disparo alcanzó un puente en un ángulo muy similar al del plano de la temalina, que originó un descompresión y la muerte de 6 personas (incluido un senador de la R.F.P.), provocó un estudio muy intenso sobre la forma en la que el terrorista había llevado a cabo su atentado. Se descubrió (los fabricantes lo sabían pero lo habían ocultado) que la temalina es resistente a la penetración, con lo que es casi imposible hacer que se abra sin estar en el mismo plano que la sustancia (lo que desde el exterior es imposible con las estructuras hexagonales), pero que si se hacía coincidir un gran esfuerzo en un plano semejante y en la misma dirección que la corriente eléctrica, se podría llegar a atravesar el material sin excesivo esfuerzo. Algunos directivos de la SDEAN fueron detenidos por el incidente por que se demostró que habían facilitado esa información al terrorista, pero la conclusión de aquello es que desde ese momento (a partir del modelo 14) se superponen tres capas de temalina con las fibras dieléctricas orientadas en diferentes direcciones, lo que hace imposible que se repita el incidente de Orense. La temalina, con las tres capas, tiene una resistencia de 30 puntos de golpe (10 por capa), lo que le hace casi inmune a casi cualquier arma personal. La casa SDEAN suministra puentes con mayor resistencia si se le pide.

Nota 2: Algunas naves tuvieron que modificar sus puertas añadiendo planchas de algún metal magnético (acero mismo) para que las SDEAN pudieran anclarse, pero era una modificación muy barata que los propios mecánicos de las naves podían hacer sin dificultad y que no mermaba ni la capacidad ni las prestaciones de la nave. Hoy día, todas las naves, en los últimos 50 años, llevan incluido un aro de anclaje alrededor de sus puertas de acceso.

Nota 3: Hay una frase entre los capitanes que dice "tienes los morros limpios" y hace referencia a que la puerta de acceso no tiene restos de caucho pegados, lo que quiere decir que el piloto es muy novato y sigue las instrucciones de desatraque a rajatabla. No es una frase que se diga como piropo, sino todo lo contrario.

 

 

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«La guerra está perdida.»

Speer