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sábado, 4 de abril de 2020


 

Katyn

Un vuelo en la noche

Se aproxima la medianoche y el aeropuerto federal está cerrado a la espera del vuelo SU62332 Kiev-Madrid. Cuando se aproximaba a la costa española, desde el espacio aéreo francés, el comandante de la aeronave emitió un aviso de emergencia, código E. Rápidamente, los aviones que esperaban para aterrizar y que no podían esperar fueron desviados a otros aeropuertos (el de Manises en Valencia y el del Prat en Barcelona; no, el de Castellón que sería el más cercano aún no está disponible). La pista se llenó de coches de emergencia: bomberos, ambulancias y Guardia Civil. Y todos los pasajeros que esperaban en la terminal vieron como todas las pantallas de los vuelos cambiaban de "In Time" (en hora) a "Delayed" (retrasado). Muchos murmullos de desaprobación y la pobre chica del mostrador de información se volvía loca para encontrar una explicación (no, a ella es a la última que le cuentan las cosas importantes).

Un caza F-18 de la Armada española se separó del vuelo SU62332 en los últimos metros de su aproximación. Por si acaso, le había acompañado desde que dio la alarma treinta minutos atrás. La medida, un poco exagerada, está en vigor desde los incidentes de Septiembre en Nueva York y nadie se había molestado aún en derogarla. La conversación entre los dos pilotos fue bastante tranquila, una tranquilidad que nadie tenía en tierra.

Cuando el SU62332 tomó tierra, muchos en la torre de control volvieron a respirar...

Alguien invita a los personajes

Esta partida está pensada para jugarla con personajes que pertenezcan a algunas de las Fuerzas de Seguridad del Estado, cualquiera de las presentes en Cunia valdría. Lo lógico sería que fueran guardias civiles, ya que es una cuestión de aduanas, pero habría justificación para que la policía federal tomara cartas en el asunto o, incluso, la policía nacional. El "alguien" al que se refiere el título, por tanto, sería el jefe de los personajes.

Existe también la posibilidad de que los personajes sean civiles, investigadores de una agencia de detectives. En este caso, estarán contratados por la compañía aérea o por el propio aeropuerto. El "alguien" será el responsable de la empresa.

Los personajes llegarán al aeropuerto cuando la situación ya haya sido controlada por las autoridades. El avión solo lleva 32 pasajeros, más un cadáver (el único que viajaba en primera clase), y cuatro miembros de la tripulación. Sí, son pocos pasajeros para un vuelo de línea, Aeroflot se está planteando eliminar la línea. Este suceso no va a ayudar a mantenerla (esto podría ser una excusa para que la compañía aérea contrate a los PJ). Los pasajeros estarán enfadados, muy enfadados, pero, principalmente, lo que están es muy asustados. Por lo que ellos saben, y nadie les ha dado explicaciones detalladas, el fallecido podría tener una enfermedad contagiosa y todos ellos han sido alojados en una instalación médica completamente aislada. La tripulación está en una instalación cercana, pero también herméticamente separada. Ellos creen que van a estar 40 días aislados (una cuarentena médica).

La realidad es bastante diferente. El supuesto cadáver es, en realidad, un moribundo que está en una tercera instalación y que se llama Maxim Vadanov. La policía no ha querido decir que aún está con vida para no alertar al supuesto asesino, que piensa es uno de los pasajeros. El hombre, un ucraniano de 45 años de edad, ha sido envenenado. Los médicos creen que se trata de una sustancia radiactiva, que bebió o comió durante el vuelo. El hombre, no sin cierta dificultad, ha explicado que desconoce el motivo de la agresión ni cómo pudieron envenenarlo. La policía no acaba de creerle (por eso han llamado a los PJ).

Lo que ha ocurrido

Maxim Vadanov transportaba en su equipaje un rollo de película en una lata metálica. Se trata de un documento de gran valor histórico porque muestra uno de los sucesos de la Segunda Guerra Mundial que a punto estuvieron de romper la relación entre los estadounidenses y británicos y la Unión Soviética. Un secreto a voces, pero del que, hasta ahora, no había un documento gráfico. En la película de Maxim (cuyo objetivo era entregarla en la embajada polaca de Madrid) se puede ver a altos dirigentes del stavka soviético revisando las fosas donde poco después se enterraban a miles de oficiales polacos. Sí, estamos hablando de la Matanza de Katyn y las imágenes son bastante reveladoras de la participación soviética en este incidente.

Maxim es un periodista de investigación de Ucrania que se topó con las imágenes de casualidad, realizando una investigación sobre el batallón Ruiseñor (una unidad ucraniana que luchó junto al ejército nazi). Intentó que su editor las publicara y, en principio, así iba a ser, pero, de repente, sin venir a cuento, se negó a ello. También le cerraron las puertas en otras televisiones y empezaron a hacerle algunas insinuaciones sobre la conveniencia de no poner en peligro su carrera periodística. Maxim decidió hacer públicas las imágenes por otro camino y decidió entrar en contacto con la embajada polaca en Kiev. Llegó a llamar por teléfono a la embajada (sin éxito), pero ese mismo día alguien entró en su casa y la revolvió entera (buscaban la película que, afortunadamente, había dejado olvidada en el maletero del coche la noche anterior). Bastante asustado de lo que estaba pasando, buscó el primer vuelo que saliera de Kiev esa noche que, casualmente, fue el de Madrid.

El servicio secreto ruso (ex KGB) se puso en marcha segundos después de que el banco registrara la compra del billete en su base de datos. Infiltraron a uno de sus agentes en el vuelo (una de las azafatas) para detener a Maxim siguiendo un método tradicional de la antigua Unión Soviética. Lo que los rusos no sabían es que el viejo Maxim ya padecía un cáncer terminal y la "medicina del KGB" (servido en una bebida) sólo aceleró lo inevitable. En teoría debería haber hecho efecto pocas horas después de desembarcar en Madrid donde ya había un operativo preparado para seguirle y robarle la cinta (y hacerla desaparecer).

El aterrizaje en Cunia, culpa de un piloto demasiado celoso por la seguridad, ha trastocado los planes del servicio secreto (al menos de la facción responsable de esta caza), pero en la ciudad doliente tienen algunos antiguos "amigos".

Investigando en el aeropuerto

Los rusos tardarán un poco en organizarse y pasar a la acción, así que los personajes tienen un poco de tiempo para hacer las primeras investigaciones en el aeropuerto:

Los pasajeros

Los pasajeros no saben qué ha pasado. Además, para mantener la mentira sobre la posible enfermedad mientras dura la investigación, los personajes sólo podrán entrevistarlos vistiendo trajes NBQ (esas cosas enormes que intimidan mucho al enfermo). No podrán sacar de los pasajeros mucho más de lo que ya saben. El enfermo viajaba en primera clase (era el único que lo hacía) y aunque la separación entre las dos clases es sólo una cortina, nadie se fijó si alguien pasaba para hablar con él. Los servicios están en la parte de atrás del avión y nadie recuerda que el enfermo se dirigiera a ellos.

Nota: los pasajeros, que llevan un tiempo juntos encerrados, se han autoconvencido que negar cualquier contacto con el enfermo es lo mejor que pueden hacer para evitar que les dejen allí encerrados más tiempo del necesario. No se fían mucho de las autoridades españolas en materia de inmigración.

La mayoría de los pasajeros son trabajadores ucranianos que volvían tras celebrar las fiestas navideñas con la familia en su país (los ucranianos son ortodoxos, los creyentes, y su calendario festivo difiere en algunos días del católico). Cada día que pasen en cuarentena, es un día que pierden de trabajo o de la posibilidad de conservar el trabajo en Madrid.

La tripulación

La tripulación sabe que Maxim está vivo y que su enfermedad no es contagiosa. Por eso los mantienen apartados de los pasajeros y sus condiciones de alojamiento son algo mejores. Están algo preocupados por las implicaciones de la noticia en la empresa, pero no parecen preocupados por su seguridad, ni por el hecho de que hubiesen llevado un peligroso asesino a bordo. De hecho, tanto el piloto como el copiloto están convencidos de que Maxim fue envenenado antes de subir al avión. Las azafatas confirmarán que era el único pasajero de primera y que ninguno de los pasajeros de turista accedió a la parte delantera del avión. Eran muy pocos, confirmarán, y era muy fácil controlarlos a todos. La mayoría, por otra parte, iban dormidos.

Naturalmente, una de las azafatas es una agente de la KGB. Se ha deshecho de la ampolla utilizada para cometer el asesinato (está en el vehículo-escalera que les permitió bajar del avión) y si se le hiciera una prueba de presencia de elementos radioactivos daría positivo, pero los otros miembros de la tripulación también la darían. Todos ayudaron a bajar al herido y eso explica la presencia de esa radioactividad (no es mucha, por otro lado, nada peligroso o mortal).

El equipaje

Gracias al billete de avión, los personajes podrán saber cuál es el equipaje de moribundo, pero cuando vayan a investigar el local donde las autoridades del aeropuerto han guardado todos los equipajes, se encontrarán con una sorpresa: un muchacho, con uniforme de Aena, les recibirá muy nervioso e intentará entretenerles todo lo posible. Si no lo consigue (es muy evidente y deberían notarlo sin dificultad), descubrirán a alguien en el interior de la sala revolviendo los equipajes.

El ladrón les disparará nada más verles e intentará huir por una puerta de emergencia. Es un profesional (habilidad 20 con la pistola) y una vez descubierto su única intención será huir, no hacer frente a los personajes. La sala tiene una salida de incendios en la pared opuesta a la entrada (por donde habrán entrado los PJ) que da a las pistas de aterrizaje. El aeropuerto ya vuelve a tener actividad, así que cualquier persecución tendrá cierto peligro.

El muchacho de Aena fue sobornado por el ladrón para que le dejara inspeccionar los equipajes. Le contó una historia de su familia y una reliquia familiar, pero lo que le convención son los 1000 euros que aún llevará en el bolsillo (sí, no es muy avispado). De todas formas, su relación con la trama general de la historia es totalmente nula.

Tanto si atrapan al ladrón como si no, la única información que sacarán de él es su aspecto: fuerte, de anchas espaldas, pelo rubio, rostro cuadrado y los brazos llenos de tatuajes. [Nota: si los personajes no caen en la cuenta, una TA de Callejeo les ayudará a saber que se trata del arquetipo de mafioso ruso].

Tras la persecución podrán revisar el contenido de la maleta de Maxim. En ella encontrarán varios libros de notas (es un periodista de la vieja escuela; en una de las libretas está anotado en un margen, en la portada, el nombre del embajador polaco en Madrid), tabaco ruso (algo menos habitual), ropa bastante arrugada (como si la maleta se hubiera hecho con precipitación), un libro en ruso (Ola de Calor de Richard Castle; ¡curioso!) y una lata metálica de unos 20 centímetros de diámetro y unos 2 centímetros de alto. La lata no tiene ninguna etiqueta, sólo se aprecia el logotipo de la hoz y el martillo algo oxidado por el tiempo, al igual que otras partes del envase. No tiene ningún tipo de cerradura, pero parece que se ha abierto hace poco (algunos arañazos en el lateral). Si la abren (tras una tirada de dados para asustar), descubrirán una película en un formato extraño: 16 mm. No es el conocido de 35 mm del cine ni el famoso Super 8 de los viejos tomavistas. Una rápida investigación en Google (TA Buscar Datos) les permitirá saber que el formato de 16 mm fue el habitual de la Segunda Guerra Mundial (aunque el 35mm y el 8mm ya existían). Está claro que las imágenes son antiguas, pero sin un proyector adecuado es difícil imaginar qué son (y sí son importantes).

Indagando en la ciudad

Desde el momento en el que los personajes pongan las manos encima de la lata se convertirán en el objetivo de la mafia rusa. Esa lata no puede salir a la luz. ¿Por qué les preocupan a los rusos los crímenes de guerra cometidos por la Unión Soviética? Digamos que algunas de las personas que aparecen en esa cinta tienen hijos y nietos en poderosos puestos de la nueva administración rusa.

A partir de este momento, da completa libertad a los personajes para ir donde quieran. En realidad no es muy importante lo que hagan porque la acción les alcanzará tarde o temprano. Te ponemos algunos ejemplos de las cosas que se les podrían ocurrir. Ten en cuenta, de todas formas, que las investigaciones en el aeropuerto les llevarán parte de la noche y que no podrán retomar la investigación hasta que no descansen un poco. Ten en cuenta, también, que los rusos no les atacarán directamente salvo que sepan que llevan la lata con la película. Les están siguiendo en todo momento (y son buenos en su trabajo) y eliminarán a todo aquel que crean que tiene conocimiento de la película.

Nota: en algún momento de la investigación, poco después de su salida del aeropuerto, los personajes se enterarán (su "alguien" les llamara) de un ataque al centro médico. Maxim ha muerto, junto a un médico y una enfermera; otro médico y otro enfermero están heridos. Ha sido un individuo, en solitario y de forma profesional, que ha entrado en la zona médica y ha ejecutado a Maxim. En su huida fue cuando mató al personal médico. Si los personajes dejaron a algún policía o compañero de guardia (no un PJ), también estará muerto.

Viendo la cinta

Alguien puede pensar que la mejor forma de ver el contenido de la cinta es ir a una casa de fotografía (de las antiguas). El dependiente se mostrará muy interesado por el material y confirmará que puede pasarla un formato más moderno, pero que eso le llevará algunos días.

Los personajes pueden dejarle la lata y confiar en su pericia, pero, la verdad, no tienen tanto tiempo. El mismo fotógrafo les dirá que hay un método más rápido, proyectar la película y hacerle una copia con una cámara de video. El resultado no es tan bueno (en términos de calidad), pero para lo que los PJ desean (que es ver la película), será suficiente. La única pega es que la película es de 16 mm y no hay muchos proyectores de 16 mm en la ciudad. Que él sepa, no hay ninguno.

Es el este momento cuando tus personajes deben sacar a la luz esa virtud que siempre piensan que no van a usar, como contacto, popular, etc. Incluso pueden hacer uso de su historial y recordar que estuvieron en la universidad. Efectivamente, en la universidad hay un club de cine y tienen el único proyectores de cine de 16 mm (en realidad es un proyector que admite varios anchos de película). Si no lo recordaran (es decir, no conocieran a nadie o no hubieran ido a la universidad), podrán descubrirlo con algunas indagaciones telefónicas (a las salas de cine sería una opción adecuada).

En la universidad les preparan la cinta sin problemas. Los alumnos del club de cine están deseando ver una película inédita (a saber lo que puede esconder); quizás material desconocido de Einsenstein...

La película, bastante deteriorada, muestra a algunos oficiales rusos en algún lugar indeterminado. Se les verá cerca de unas enormes fosas (alguien podría pensar que son diques antitanque por el tamaño) junto a algunas excavadoras, algunos montones de arena y bastantes soldados rusos. Los oficiales avanzarán fuera de la cámara y esta cambiará de plano para mostrar un pequeño pueblo (de factura eslava por los edificios) junto al que hay unas instalaciones militares. Parece un campo de prisioneros. La cinta finaliza con la imagen de una carretera donde un cartel muestra en caracteres cirílicos el nombre de una ciudad escrita a mano (Katyn para los que sepan ruso).

Todos los que vean la película, incluso los estudiantes, se convertirán en un problema para los rusos. De hecho, están organizando un ataque contra la universidad. Que los personajes se vayan a tiempo quizás dependa de una llamada de teléfono comentándoles un extraño asesinato en una casa de fotografía (sí, la misma que ellos visitaron).

La pista polaca

Los personajes pueden interesarse por la anotación de Maxim en su cuaderno con el teléfono del embajador. Podrían llamarle (y así se enterarían que Maxim había concertado una cita en la embajada para esa misma mañana, pero que no ha aparecido), pero también podrían considerar visitar el consulado de Cunia y comentar el asunto con el cónsul. Quizás piensen que el embajador no les atenderá.

El único problema de este plan es que los rusos no desean que este asunto se airee y menos con los polacos (los oficiales muertos en Katyn eran polacos). Por tanto, harán todo lo posible para evitarlo. Atacarlos y darse a la fuga, volar el coche o inculparles en algún crimen cometido por ellos será algunas de sus felices ideas.

Nota: la mafia rusa de Cunia está echando el resto en esta misión. A ellos les da igual lo de Katyn, pero que haya gente en Rusia que les deba favores les parece muy interesante.

En la compañía aérea

Tus personajes pueden considerar interesante investigar el vuelo, a los pasajeros y a los tripulantes del mismo. Es posible que tengan la sospecha de que el asesino es uno de ellos. La compañía aérea no pondrá muchos reparos a compartir cierta información, pero nada personal. Es decir, les darán el número de asiento, el nombre de los pasajeros, pero no el número de la VISA (por ejemplo).

Pueden acceder al registro de venta de los billetes. La compañía les facilitará las fechas y podrán comprobar que todos los pasajeros compraron o reservaron sus billetes con bastante antelación. Es política de Aeroflot poner los billetes más baratos si se compran con bastante antelación. Los pasajeros, que tampoco es que les sobre mucho el dinero, se aprovechan de esto y compran los billetes con varias semanas., En cualquier caso, Maxim lo compró el mismo día del vuelo, cosa que nadie más hizo. Esto debería señalarles que ninguno de los pasajeros sabía que Maxim iba a coger ese avión cuando compraron sus billetes.

Podrán descubrir también que la tripulación del vuelo no era la originalmente prevista. Una de las azafatas se unió al vuelo al sufrir un pequeño accidente la que estaba prevista para ello. Se siguió el procedimiento habitual de sustituir la baja con una de las azafatas de guardia en el aeropuerto. [Nota: no fue un accidente]. Si relacionan el accidente con la fecha de compra del billete de Maxim comprobarán que el accidente fue posterior. Incluso descubrirán que la azafata cambió su día de guardia con otra compañera después de la compra del billete.

Una cosa es saber que ella es la asesina y otra demostrarlo. Ella es azafata oficialmente, los cambios de turno son normales entre las tripulaciones y el accidente de la azafata original es bastante creíble (resbala con un charco en la pista de aterrizaje del aeropuerto). En otras palabras, su identidad como azafata es real y válida. Su segunda identidad, como asesina del servicio secreto ruso, es lo que hay que demostrar. La mejor manera es encontrar el arma asesina (está en el vehículo-escalera por el que descendió la tripulación y el cuerpo de Maxim) para lo que será útil recordar que es radiactiva. Un contador geiger la descubrirá sin mucho esfuerzo.

La única forma que tienen de demostrar que la azafata manipuló la ampolla es demostrar que hay restos residuales de radioactividad en su ropa (concretamente en el bolsillo de su chaqueta de vuelo). Sus compañeros tienen radiactividad en la parte exterior de la ropa, pero ella la tiene en el interior (y no hay otra explicación que el hecho de que la llevara en un bolsillo durante el vuelo).

De todas formas, también pueden provocar un careo entre ambas azafatas. Una de ellas sirvió la bebida y los personajes podrán decidir cuál de las dos miente. Nota: la azafata de primera clase es la que va como jefa de cabina de pasajeros (se supone que es la que tiene más experiencia para atender a los clientes VIP). Es posible que las dos azafatas atiendan a los pasajeros de primera durante el vuelo, pero no cuando hay sólo un pasajero. A la clase turista suelen ir las dos. La azafata inocente se mostrará muy elocuente diciendo que ella no atendió nunca al pasajero de primera.

A por los rusos

Tus personajes, expertos habitantes de Cunia, saben que, en ocasiones, lo mejor es ir a la fuente. Si alguna cosa pueden tener clara es que los rusos, en concreto la mafia rusa, ha mostrado un interés especial por este caso. Quizás ir a preguntarles directamente no sea una idea tan loca.

La cita tendrá lugar en un local que sirve de tapadera a la mafia, en la zona norte, en el polígono industrial. El sitio estará lleno de parroquianos que, aparentemente, no tienen nada mejor que hacer que lucir sus musculosos brazos llenos de extraños tatuajes. Naturalmente, su interlocutor negará cualquier acusación que le hagan en plan: ¡Claro, ustedes los españoles en cuanto ven un nombre acabado en "ov" piensan que la mafia rusa está detrás! En otras palabras, si los personajes visitan a los rusos pensando sonsacarles algo, se llevaran un chasco.

Si los personajes se enfrentan a los rusos con sinceridad: "tengo algo que tú quieres y tú tienes algo que yo quiero", es posible que lleguen a un acuerdo. Los rusos no quieren matar a nadie (no son los malvados sedientos de sangre que venden en los periódicos). Ellos quieren la película rusa (es un tesoro nacional y debe estar en nuestra patria, dirán) y a cambio dirán quién mató a Maxim. Si llegan a un acuerdo, después del intercambio, les preguntarán: "Por cierto, ¿han visto la cinta?"

¿Y cómo acaba esto?

Esa es una buena pregunta. Lo normal es que los rusos acaben cansándose de que los personajes les esquiven y hagan alguna cosa a lo bruto, como secuestrar a uno de ellos, a una compañera sentimental o similar e intercambiarlo por la cinta. Como hemos dicho, nos son unos asesinos sádicos y un intercambio con ellos no tiene por qué acabar en una matanza (tus personajes no tienen que saberlo). Una vez acabado el intercambio, les preguntarán: "Por cierto, ¿han visto la cinta?"

Si los personajes declaran que han visto la cinta (o los rusos saben de alguna forma que la han visto), estarán firmando su sentencia de muerte. Por otro lado, si la cinta desaparece en un accidente (un incendio fortuito, por ejemplo), los rusos perderán el interés en el caso. Es decir, una forma de quitarse a la mafia rusa de encima es destruir la cinta.

Cualquier intento de detener a la agente rusa, acabará con una pelea y un intento de fuga. Cómo termine la escena depende de la habilidad de los personajes. La azafata es una agente muy adiestrada. Tiene 25 en pelea y en pistola y sus habilidades atléticas no le van a la zaga. ¿Has visto la serie de Nikita? Bien, esa es la azafata.

A pesar de lo dicho, el objetivo de los personajes no es la película de la Masacre de Katyn ni reivindicar unos hechos que sucedieron hace más de medio siglo. Su objetivo es descubrir quién mató a Maxim Vadanov. Si lo hacen, el juez se hará cargo de las pruebas (incluida la película) y los personajes no tendrán más problemas (salvo que hayan visto la cinta). Pocos días después de resuelto el caso, la prensa informará de un allanamiento en el almacén de pruebas de la policía, al parecer sólo han robado una vieja película de la víctima, pero el fiscal del caso afirmará que eso no impide juzgar a la culpable.

Un comentario final

Mientras terminaba de escribir la aventura, me he acordado de dos películas que, de alguna manera, pueden servirte de inspiración para dirigir esta partida. La primera es El sueño eterno con Lauren Bacall y Humphrey Bogart. En la trama de esa película, los "malos" buscan algo, pero el protagonista tarda un tiempo en darse cuenta de ello. Esa situación se puede dar si tus personajes no revisan el equipaje al principio de la trama y se centran en el pasaje o en la víctima. Tendrán a los rusos encima y no sabrán por qué.

La segunda película es Mulholland Falls (que tradujeron como "La Brigada del Sombrero") con Nick Nolte y Melanie Griffith. En esa película, la trama también gira en torno a una cinta con imágenes comprometida. El fondo no es el mismo, la resolución tampoco, pero puede darte ideas para algunas escenas adicionales. En cualquier caso, si no has visto alguna de estas películas, cualquiera de las dos es muy recomendable.

 

 

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Cita

«Ha llegado el momento en que juegue la política.»

Rommel