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Torpedo Olímpico (segunda parte)
Tus personajes, como vimos en al artículo previo [25583 ], son atletas de la delegación británica en las olimpiadas de Berlín de 1936 y tienen que realizar cierta investigación (espionaje) mientras compiten en sus diferentes disciplinas olímpicas. En este artículo hablaremos de la trama de espionaje (la atlética está explicada en el artículo anterior: 25583 ; no dejes de visitarla porque en ella hay planos de la ciudad y de diferentes localizaciones que usaremos en esta segunda parte).
La partida (trama espionaje)
Antes de salir de Londres, Mountbatten se habrá pasado por el lugar de entrenamiento (o concentración de la delegación y habrá conseguido hablar a solas con uno de los miembros de la expedición (un PJ claro). A ese personaje la habrá explicado lo que necesita y le habrá pedido ayuda.
La misión es sencilla, Mountbatten cree que los alemanes están desarrollando una importante innovación en el campo de la aeronáutica y cree que es un nuevo motor sin hélices. «¿Aviones sin hélices? ¿Ha perdido el juicio señor Mountbatten?» Pues sí, aviones sin hélice se explicará. Sus colegas de la Marina no creen que eso sea posible y por eso esta misión es un poco extraoficial. Tu PJ sabrá (debes decírselo) que quién le habla está emparentado con la familia real. Tendrían que morirse muchos para ser el próximo rey, pero tiene amistad con los monarcas. Una palabra suya en el círculo correcto puede hacer despegar o estrellarse la carrera de cualquiera.
Mountbatten le dirá que debe hablar con aquellos miembros de la expedición olímpica con los que tenga más confianza y contarles toda la misión. Cuanta más gente esté atenta, mejor. El objetivo es saber qué están haciendo los alemanes. No necesita que roben ningún prototipo, ni que fotografíen ningún avión o ingenio, solo saber qué se está cociendo en la aviación alemana en esos momentos.
Naturalmente, si les descubrieran, el gobierno negaría cualquier conocimiento [De hecho, el gobierno no sabe nada realmente pues esta es una iniciativa de Mountbatten]. Les dirá: «Mejor si no les pillan y no provocan un incidente diplomático».
El motor sin hélice
Antes de pasar a la investigación, permítenos hablar un poco sobre el objetivo de la investigación. Es cierto que los alemanes están trabajando en un motor de aviación sin hélice. El concepto se llama «pulsorreactor» y están desarrollándolo desde antes de que Hitler llegara al poder. El Tratado de Versalles imponía una serie de limitaciones al ejército, pero los ingenieros y militares alemanes se las ingeniaron para navegar en el límite del tratado.
El pulsorreactor consiste en una cámara de combustión, no muy diferente a la de un vehículo de combustión interna, que quemaba el combustible y expulsaba los gases en un chorro hacia la parte de atrás del motor, lo que generaba el empuje. Era un motor de dos tiempos (es posible que los lectores los conozcan de pequeñas herramientas como cortacéspedes) que realizaba un ruido bastante característico, un petardeo: pop, pop, pop. Cada uno de esos sonidos es un pulso de aire (gases de la combustión realmente) lanzado hacia atrás y empuja el motor (y al vehículo enganchado a él) gracias a la reacción (una de las leyes de Newton). De ahí su nombre.

Los pulsorreactores no eran desconocidos en realidad. La patente del motor se le debe a un ruso nacionalizado francés en 1906, pero fueron los alemanes los primeros en utilizarlos en serio en la aviación. Más tarde los Aliados seguirían su ejemplo. Tenían poca autonomía de uso (unos 45 minutos), tras lo cual las válvulas que facilitaban el escape quedaban inservibles y el motor destruido. [Nota: los pulsorreactores sin válvulas no se experimentarían hasta pasada la Segunda Guerra Mundial]. La principal aplicación del pulsorreactor fue en sistemas de aceleración adicional (como el de la foto) para el despegue (lo que permitía despegar en pistas más cortas o con más carga) o para bombas volantes (el famoso V-1). Sin embargo, tenía una serie de limitaciones como su elevado consumo de combustible (algo que no sobraba en Alemania), su gran tamaño (que dificultaba añadirlo a los aviones) y su dificultad para manejar el empuje (el flujo de aire era casi fijo pues el motor no se podía acelerar o frenar). Al final, la aparición del motor a reacción relegó el desarrollo de este tipo de motores al olvido.
En la actualidad, los pulsorreactores han encontrado un hueco en el modelismo y muchas maquetas de aviones a reacción que vuelan tienen, en realidad, un pulsorreactor simulando el motor a reacción del modelo real.
Estos motores, en 1936, se estaban desarrollando en la empresa Argus Motorengessellschaft razón por las que también se les conoce como motores Argus. Esta empresa desarrollaba motores de hélice para, entre otras cosas, la aviación, pero desde 1933 recibió el apoyo del ministerio de guerra alemán para desarrollarlo (el diseño y la patente son anteriores). Las instalaciones de la Argus estaban en las afueras de Berlín en el momento de las Olimpiadas. Debido a la delicadeza de sus investigaciones (y a lo ruidosas que eran), la fábrica había suspendido la actividad durante la semana de los juegos. Una de las razones es que el recorrido de los 50 kilómetros marcha y el de la maratón pasan alrededor del complejo (aunque esto tendrán que averiguarlo los personajes).
Primeros pasos.
Tus personajes se encontrarán en Berlín, con las responsabilidades de una competición de alto nivel, y la dificultad de no saber por dónde empezar. Saben que tienen que buscar una empresa de aeronáutica que esté experimentando con motores de aviación sin hélice. Naturalmente, no puedes preguntarle eso al primer policía o Gestapo con el que te cruces (bueno, poder, puedes, pero no es saludable). Sin embargo, si tus jugadores han prestado atención a la descripción de la Villa Olímpica, sabrán que hay una estupenda biblioteca. Las bibliotecas son el «internet» del siglo XX (aunque sin IA). Es al lugar al que acudes para buscar información. Si tus jugadores no caen en esa posibilidad (es posible que no hayan estado nunca en una biblioteca buscando información), puedes hacer que Awen Parry lo mencione casualmente.
Una vez en la biblioteca y con la ayuda de los o las bibliotecarias, podrán consultar revistas aeronáuticas. Es una petición un poco singular para un atleta olímpico, pero si dan una justificación adecuada (por ejemplo, que son pilotos, lo que puede ser cierto, y que sienten curiosidad por los aviones alemanes con tono elogioso), no sospechará, pero si sospecha, los servicios de información alemanes se enterarán minutos después de que abandonen la sala de lectura.
En 1936, se editaban en Alemania dos anuarios aeronáuticos: el Jahrbuch der Deutschen Luftfahrt (Anuario de la Aviación Alemana) y el Handbuch der Luftfahrt (Manual de la Aviación). El primero es el más completo para los intereses de los personajes, pero en los dos podrán obtener la información (el tiempo que tarden dependerán si consultan uno, otro o los dos). Ten en cuenta que ambas publicaciones eran revistas técnicas llenas de artículos sesudos destinados a ingenieros y pilotos. En realidad, lo más interesante en este caso son los anuncios de empresas aeronáuticas que en dichas publicaciones tenían su público objetivo. Las compañías se anunciaban orgullosamente tratando de vender sus capacidades buscando exportaciones o prestigio.
Ambas revistas están disponibles también en otras bibliotecas alemanas de la capital e, incluso en el Aeroclub de Alemania (situado cerca del aeropuerto).
Del estudio de la publicidad, obtendrán un listado de cuatro empresas fabricantes de motores de aviación:
- - Argus Motoren GmbH: situada en Berlín-Guneldwald, era uno de los principales proveedores de motores para aviones de entrenamiento y enlaces.
- - Daimler-Benz AG: Producía componentes y motores de aviación en su planta de Berlín-Marienfelde.
- - Siemens Apparate und Maschinen GmbH (SAM): En Spandau, fabricaba motores radiales de aviación (Bramo) e instrumentos de navegación aérea de alta precisión.
- - Y Weser-Flugzeugbau GmbH: Mantenía operaciones e instalaciones de ensamblaje en el sector de Berlín-Tempelhof.
Descartando empresas aéreas
Los personajes habrán obtenido un listado de empresas aéreas y tendrán que descartar cuáles no son candidatas a estar desarrollando un motor de aviación revolucionario. Podrían ir a cada una de ellas e investigar (o preguntar), pero eso implicaría, al menos, cuatro escapadas de las de las olimpiadas y ese estilo de «policial» no pasaría desapercibido para los tipos siniestros que parecen seguirles por todas partes.
Vamos a hablar de cada uno de ellos y plantear algunas posibilidades de descubrimiento:
Daimler-Benz AG
A través de Awen Parry (el enlace con la embajada) podrán conocer que esta empresa surge de la unión de dos empresas: Daimler y Benz que fueron, de alguna manera, precursores de la industria automovilística, en especial en Alemania. A lo largo de los años se convertiría en la ahora conocidísima Mercedes Benz. En 1936, la empresa además de fabricar muchos coches, también fabricaba motores de aviación (uno de los más conocidos es el V16 que impulsaba el Hindenburg). En el momento que nos ocupa, Daimer acababa de presentar su motor diésel para automóvil (el primero del mundo).

En las noticias de los periódicos hay anuncios de varios modelos de coches, el 170 V que es un clásico que aparece en casi todas las películas de la Segunda Guerra Mundial como coche de oficiales nazis. Y los modelos 500K y 540K que son coches de lujo con motores de 8 válvulas, algo que insiste mucho la publicidad.
En revistas un poco más especializadas, habrá muchas referencias al Daimler-Benz BD 602 que es el motor que impulsa al dirigible Hindenburg. Como podrán comprobar en las fotografías o visitando el lugar de amarre de la aeronave, es un motor enorme de hélices. En entrevistas a mecánicos e ingenieros en esas mismas revistas destacarán que es tecnología conocida bien aplicada alabando el motor.
Y, por último, las fábricas de pruebas (sus instalaciones de investigación) están en Stuttgart-Untertürkheim (a más de 600 kilómetro por carretera hacia el sur suroeste). Los personajes deberían recordar que el prototipo de motor de aviación que están buscando se desarrolla en Berlín (o alrededores). Esto descarta a Mercedes Benz como empresa a investigar.
Nota: Mercedes estaba desarrollando en esta época el DB 601 que acabaría montado en alguno de los cazas más emblemáticos de la Luftwaffe.
Siemens Apparate und Maschinen GmbH (SAM)
A tus personajes les sonará el nombre de Siemens porque aparece en algunos de los equipos electrónicos del estadio y de la villa olímpica. Aunque claro, en los anuarios ellos han visto motores Siemens, así que, quizás, la electrónica solo sea una parte de su desarrollo.
Los personajes tendrán una buena oportunidad de descartar a Siemens en las recepciones oficiales y eventos que hay en la Villa Olímpica (Awen Parry podrá sugerirles que vayan). Como patrocinador del evento siempre hay alguien de la compañía en ellos y podrían tener alguna conversación informal y preguntar por la compañía y dejar caer que han leído que también hacen motores de aviación. El representante de la empresa les contará que la empresa ya no hace motores de aviación porque ha decidido centrarse en los componentes electrónicos (una pequeña mentira, el gobierno les obligó a dejar los motores porque había fabricantes mejores). Si le tiran de la lengua, descubrirán que esa decisión no le gustó mucho porque él es ingeniero aeronáutico y no electricista. Les contará que la parte de motores se ha vendido a una empresa llamada Bramo, pero que aún no se ha cambiado porque la empresa no está en marcha.
Esto debería ser suficiente para que los personajes descarten a Siemens como desarrollador del novedoso motor de aviación.
Weser-Flugzeugbau GmbH
Por los anuarios aeronáuticos que han consulado sabrán que Weserflug (como se la conoce) es una empresa bastante reciente (se mencionaba su creación en 1934) por lo que puede ser una buena candidata a estar innovando para abrirse un hueco en un mercado tan competitivo. Sin embargo, la empresa, en realidad, es licenciataria. Fabrican motores, pero no los desarrollan. Compran licencias, fabrican las piezas o las compran también, y luego montan los motores.
Nota: Weserflug conseguiría el contrato para fabricar para el Ministerio del Aire el famoso Junkers Ju 87 «Stuka».
Hay dos formas de descubrir que Weserflug no puede estar innovando en motores. La primera es trabar contacto con la delegación alemana de atletismo (esto puede ocurrir en la villa o en el mismo estadio). Los atletas alemanes, a diferencia de los británicos, procedían más de fábricas e industrias y, casualmente, uno de ellos compite con el PJ. En los instantes previos de una prueba o en el comedor comunitario, si el personaje se abre al atleta alemán y le cuenta cosas personales, este le responderá que trabaja en Weserflug. Y si le pregunta si trabaja en el diseño de motores de aviación de forma que no parezca sospechosa, le dirá que no, que ellos solo montan motores diseñados por otros.
La segunda posibilidad es que los atletas se apunten a una de las visitas guiadas que el Comité Olímpico organiza para los atletas (de nuevo Awen Parry puede sugerirlo). Una de ellas, precisamente, es a la fábrica Weserflug que está en Berlín-Tempelhof. Las autoridades nazis han convertido la olimpiada en un escaparate para presumir. Estas visitas a sus industrias es parte de esa propaganda. Eso sí, para poder apuntarse a la visita, el atleta debe haber terminado ya sus pruebas. No es necesario que el o los que visiten la fábrica sean ingenieros. No verán nada raro en las instalaciones, solo las naves están llenas de remaches, chapas de aluminio y fuselajes de aviones diseñados por otras compañías (como la Junkers). No hay bancos de pruebas de combustión, ni fundiciones pesadas para motores. Puede que oigan hablar a los mecánicos de rotores giratorios (para helicópteros), pero no es la innovación que Mountbatten está buscando. No verán ningún motor de aviación que no tenga hélices.
Nota: los alemanes desarrollaron helicópteros al final de la guerra, pero los autogiros de Juan de la Cierva ya volaban desde 1923 y los rotores giratorios eran ya conocidos.
Es posible que tus personajes atletas no tengan conocimientos aeronáuticos o industriales para saber qué es lo que han visto, pero Awen Parry podrá ponerles en contacto con gente de la embajada a la que podrán describir lo que han visto y confirmarles que en esa empresa no están desarrollando un motor sin hélice. Para hacerlo se requiere una industria metalúrgica muy específica (de alta temperatura) que no estaba presente.
Argus Motoren
La empresa Argus Motoren aparecerá como la mejor candidata tras descartar a las otras tres, pero hay una serie de pistas que puede llevarles a ella antes:
- La empresa fabrica motores de aviación desde hace muchos años. De hecho, esa es su especialización. Solo hace eso, no fabrica motores para automóviles ni fabrica licencias de terceros.
- Hay diversas cartas al director en la prensa local quejándose del ruido de una fábrica de Berlín. En dichas cartas se dice que gracias a la olimpiada se ha detenido el continuo golpeteo que se oye continuamente y el vecino, el que escribe la carta, sugiere que saquen la fábrica de su barrio: Guneldwald.
- En la biblioteca de la Villa Olímpica, en las revistas especializadas, podrán encontrar una entrevista a Fritz Gosslau. En la entrevista no dará información secreta, normal, pero sí presumirá de estar trabajando desde hace años en el desarrollo de un motor que revolucionara la aeronáutica.
- Y, por último, Awen Parry podría facilitarles una información de la embajada relacionada con el Dresdner Bank. En uno de sus movimientos contable dice: «Línea de crédito especial aprobada por el RLM para el proyecto de inyección de combustible en el sector Guneldwald.»
Obteniendo la información
Una vez sepan que Argus es la compañía que están buscando, quizás hayan averiguado o sospechen también que el laboratorio de ensayos está en Guneldwald, pero ¿cuál es su ubicación real?
Descubriendo el laboratorio
Por fortuna, la maratón pasa por el bosque de Grunelwald y los personajes podrán ir a conocer el recorrido de la prueba días antes sin resultar sospechosos. Allí descubrirán una instalación que les recordará a una depuradora de agua o similar, pero dos cosas llamarán la atención: está en medio del bosque y hay soldados vigilando las instalaciones.
La instalación está en un camino del bosque donde se abandona el camino del bosque que procede de Havel y se entra en la larga autopista Verkhrs que enfila recta dejando el bosque a su izquierda. La maratón pasa dos veces por ese punto, uno a la ida y otro a la vuelta. Parece bastante vigilada.
Es posible que tus personajes se planteen hacer una incursión nocturna estilo Comandos en las instalaciones, pero recuérdales que son atletas, no soldados y que deben tratar de evitar cualquier incidente diplomático. Quizás aprovechar el momento de confusión de la maratón sea más apropiado. De todas formas, si quieren hacer el asalto nocturno, no se lo impidas. Lo más normal es que algunas de las patrullas de la Gestapo les pille por la calle a esas horas. No serían los primeros atletas que devuelven a la villa olímpica.
Nota: la prueba de los 50 km marcha también pasa por ese punto dos veces. Quizás sea otro momento de confusión ideal para probar a echar un vistazo. Sin embargo, el participante de la prueba tendrá más difícil «despistarse» porque en las carreras de marcha hay jueces a lo largo de todo el recorrido vigilando que los atletas marchen en lugar de correr. Los PJ deberían saberlo.
Escena alternativa para descubrir las instalaciones
Si tus personajes van muy despistados (o maravillados por el glamour de Berlín), puedes hacer en un momento de la visita al recorrido vean un camión militar descubierto en el que se vean cajas de madera con el emblema de Argus. Pueden seguirlo con discreción (el camión va despacio pues lleva material delicado: combustible para los pulsorreactores) y descubrir que va hasta lo que pensaron era una depuradora de agua.
La escena puede ser más sencilla y ver salir al camión mientras están decidiendo si la depuradora de agua es o no una instalación aeronáutica.
La infiltración
Asumimos que los personajes tratarán de infiltrarse en las instalaciones durante la carrera de la maratón, pero si lo hacen durante la carrera de los 50 km marcha, los sucesos serán similares, aunque habrá que cambiar un poco la narración de los acontecimientos.
El plan lógico es ir a animar al corredor británico a la curva del depósito y aprovechar la confusión para colarse en las instalaciones, pero se llevarán dos desagradables sorpresas cuando lleguen allí:
- Tienen una pareja de civiles con gabardina negra siguiéndoles en todo momento. Han llamado mucho la atención, han hecho cosas raras para ser atletas y les han puesto vigilantes especiales. Despistarles será muy complicado.
- Ese tramo de la carrera está vedado al público y no dejan que nadie se coloque en él. Dicen que es por seguridad para proteger la fauna del bosque.
¡Hay que improvisar!
La carrera de maratón
La carrera empieza con un homenaje al griego Spiridon Louis. El estadio entero lo aplaude y reconoce su mérito al ser el ganador de la primera maratón de la era moderna (que ocurrió en la jornada de Atenas de 1896). Es posible que haya conocido a Spiridou en la Villa Olímpica, pues iba dentro de la delegación griega, no como atleta, pero sí como acompañante.
Km. 0 - La maratón sale del estadio da una vuelta entre los aplausos de la gente y los 96 corredores salen por una puerta lateral por la que entrarán un par de horas después. El grupo va compacto de momento.
Km. 1 a 10 - El argentino Juan Carlos Zabala se destaca en estos primeros kilómetros llegando a sacar minuto y medio a dos de sus perseguidores: Sohn (coreano aunque corre bajo la bandera de Japón) y Harper (británico, y PJ quizás). El resto del grupo se ha ido disgregando por el fuerte ritmo del argentino. Sohn hace un amago de tratar alcanzar al argentino, pero al ver que el británico no le sigue, vuelve a ponerse a su altura.
Km 11 a 25 - El argentino sigue en cabeza, pero su distancia se va reduciendo poco a poco porque está notando los efectos del calor y de su esfuerzo en los primeros kilómetros. Sohn y Harper se han consolidado en la segunda y tercera plaza y el resto de participantes ha quedado atrás.
Nota: En el kilómetro 13, la cabeza de la maratón pasa por delante de las instalaciones de Argus, gira a la derecha y acomete la larga recta de la autopista. El corredor de la maratón se dará cuenta que sus compañeros no pueden infiltrarse porque no han dejado que el público se ponga en esa zona y también se dará cuenta que todos los soldados están mirando hacia la carrera. Va con Sohn, pero quizás a la vuelta vaya solo…
Km. 26 a 32. - El ritmo del corredor argentino va decayendo y en un momento (km. 28) tropieza y cae. Está deshidratado y exhausto, aunque trata de seguir, abandona a los pocos kilómetros cuando ya le han adelantado varios corredores. Harper aprovecha la circunstancia para dar un tirón y ponerse en cabeza, pero algo le pasa porque en el kilómetro 30 es Sohn Kee Chung quién va en cabeza.
Nota: la versión oficial dice que Harper se detuvo para reventarse una ampolla que le había salido en uno de los pies, pero siendo el PJ, creemos que la razón fue otra porque en el kilómetro 29 es donde está la instalación de la empresa Argus.
Km. 33 al 40 - Sohn Kee-chung, al darse cuenta que Harper está realmente detrás de él, hace el ataque definitivo y deja atrás al británico ganándole metro a metro.
También puedes hacer sufrir un poco al jugador y hacer que cuando salga de la instalación (si se cuela en ella), el grupo perseguidor encabezado por el otro coreano esté muy cerca. Puedes hacer un enfrentamiento con los dos coreanos y Harper para que sude su medalla de plata.
Km. 41 al 42.195 - Sohn entra solo en el estadio, el graderío, unas 100.000 personas, ruge con su llegada marcando el récord olímpico: 2:29:19.2 (cronometrado por Siemens). Dos minutos más tarde llega Harper cojeando visiblemente de su pierna derecha. Pocos segundos después llegan dos corredores bastante igualados, pero en el sprint final Nam Sung-yong se lleva la medalla de bronce…

[F]Dicen de esta foto que es la foto de pódium más triste de unos juegos olímpicos. Tanto Sohn Kee-chung como Nam Sung-yong corrían bajo bandera japonesa, pero ambos eran coreanos. Su país estaba invadido por los japoneses y fueron obligados a correr con la bandera del país invasor. Si te fijas, Harper tampoco parece muy contento. Piensa que podría haber sido primero si no fuera por ese extraño pliegue (¿un plano?) que se adivina en su pierna derecha y que parece sujetar con la mano…
La infiltración
Los guardias de seguridad están viendo la carrera y no están atendiendo a sus obligaciones. Sí, son soldados alemanes, pero son humanos. Se habrán ido de sus sitios e, incluso estarán todos reunidos en la esquina de la avenida para ver llegar a los corredores. Es un momento ideal para infiltrarse en las instalaciones.
Ya lo haga Harper o uno de los otros PJ animadores que despiste a los vigilantes de la Gestapo (una buena forma de hacerlo sería montar algún pequeño incidente), podrán acceder a la fábrica por una pequeña puerta lateral en el interior del bosque. La misma que han usado los soldados para salir a ver la carrera. Tiene exactamente entre 60 y 90 segundos.
La puerta da a un patio. Hay varios hangares o salas alrededor del perímetro y en el centro está lo que parece un depósito de agua, pero solo en la forma superior. En la planta baja hay un hueco (es un hangar) en cuyo centro hay un extraño aparato. Es un pulsorreactor, pero, claro, tus personajes nunca habrán visto uno, así que aquí te ponemos una descripción:
Estás viendo lo que parece un tubo de estufa de gran tamaño con un extremo de diámetro más grande (como si se tuviera que empalmar con otra tubería) que está tapado con una rejilla y se adivinan cosas en su interior. El otro extremo tiene los bordes como ennegrecidos o quemados. También hay muchas manchas de humos en un muro de hormigón tras la tubería. No hay hélices ni se adivinan partes móviles. Huele mucho a combustible.
Alrededor de turborreactor hay mesas y atriles. Si el PJ se atreve y entra más allá (no solo mira desde la puerta), verá diversos planos y dibujos del diseño. ¿Puede robar uno? Bueno, sí, hay tantos que no se darán cuenta que falta alguno, pero la dificultad estará en ocultarlo. El plano tiene el sello de la RLM y si le pillan con él sabrán que lo ha robado. Otra probabilidad es memorizarlo y tratar de describirlo después (TA mem).
Quizás esto explique la cojera de Harper. Quizás doble el plano y lo esconda en la pernera de su pantalón de carreras. En esta época lo corredores vestían equipaciones más amplias y largas que las actuales.
Otra posibilidad es que los compañeros acorten por el bosque y aprovechen algún punto de avituallamiento para recuperar el plano de manos de Harper.
Si no es Harper el que se infiltra, la dificultad está en llegar al estadio o a la villa olímpica sin que la Gestapo los detenga y descubra el plano (que esperemos hayan ocultado bien).
Al día siguiente es la carrera de los 50 km marcha. Si no se les ocurre entrar durante la maratón, quizás lo piensen durante los 50 km. Los hechos serán similares, salvo que los protagonistas de la carrera de marcha serán:
- Medalla de oro: Harold Whitlock (Reino Unido y PJ, posiblemente) - 4h 30:41.4 (Récord Olímpico)
- Medalla de plata: Arthur Tell Schwab (Suiza) - 4h 32:09.2
- Medalla de bronce: Adalberts Bubenko (Letonia) - 4h 32:42.2
De vuelta a casa
Cuando los atletas británicos vuelven a casa, serán recibidos como héroes. La actuación británica en los juegos olímpicos ha sido bastante meritoria y la prensa, sobre todo de Londres, habla de ellos como auténticos héroes. Hay recepciones oficiales, invitaciones y un montón de obligaciones sociales. Una de ellas les llevará con Mountbatten al que podrán entregarle el plano si lo llevaron consigo o quién les dirá que ha recibido el plano si se lo hicieron llegar vía embajada (Awen Parry). Si no robaron el plano, se lo habrán comentado a alguien de la embajada que habrá informado a las personas pertinentes.
En cualquier caso, les felicitará por su trabajo, les dirá que les debe un favor y que seguirá atentamente sus carreras en el futuro (alguno acabará en su unidad de comandos). También les contará que una investigación preliminar de la información les hace creer que el motor sin hélice aún no está perfeccionado, pero parece que los alemanes van por buen camino. Calculan que faltan unos 10 años de desarrollo (se equivocan).
Como nota histórica, el prototipo que han visto los personajes no es el motor Argus As 014 que equiparía a las famosas V-1 alemanas, pero si se le acerca lo suficiente. Los británicos no sabrán qué utilidades puede tener ese motor hasta que las bombas empiecen a caer sobre Londres.
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