DESDE EL SÓTANO
Nº: 100 . 3ª época. Año III
Ratas explosivas Por: Sergio Jurado
 

Ratas Explosivas

Si bien el uso de animales como armas de guerra ha sido común desde el inicio de los conflictos bélicos, sin duda las ratas explosivas merecen un destacado lugar de honor entre las "armas bélicas" más rocambolescas de la Historia. Fueron desarrolladas por los británicos en el año 1941. La idea básica era rellenar el cuerpo de ratas muertas con explosivos y que paracaidistas o miembros de las fuerzas de resistencia local las dejasen tiradas cerca de factorías y otros lugares estratégicos. De este modo se esperaba que, al hacer los responsables tan desagradable descubrimiento, se librasen de la dichosa rata arrojándola a la caldera, provocando así la explosión. En realidad las ratas no contenían mucho explosivo pero, al encontrarse (supuestamente) dentro de una caldera, los efectos serían devastadores. También podían prepararse de modo que las ratas estallasen de forma retardada.

Los británicos crearon alrededor de un centenar de ratas explosivas pero el primer envío fue interceptado por los alemanes y la operación fue abortada. Sin embargo, los alemanes se dedicaron a exhibir las ratas en las academias militares y organizaron "cacerías" de ratas explosivas, dedicando así esfuerzos a tan absurda tarea. De hecho, los británicos consideran que las preocupaciones generadas por las ratas supusieron un éxito mayor que el que hubieran obtenido si éstas hubieran sido realmente empleadas...

Pero como CdG es un juego de rol y aquí estamos para divertirnos, podemos tomarnos algunas licencias y asumir que, quizás, no todas las ratas fueron interceptadas. O incluso mejor, podemos imaginar que los agentes británicos realmente organizaron posteriores "repartos" de ratas tras las líneas enemigas con el objetivo de mantener viva la paranoia de los alemanes.

Nota: considera que las ratas hacen un daño tipo II ya que la cantidad de explosivo que llevaban era muy pequeño. Además, ten en cuenta que no estaban pensadas para que explotaran al contacto, sólo con calor (en el interior de una caldera). Es raro que un personaje resulte herido por una de estas ratas, pero, quién sabe, quizás decida eliminar al pobre animalillo arrojándolo a una hoguera o a una chimenea (en vez de a una caldera).

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