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martes, 24 de abril de 2018


 

Base del SAR. Capital del sector Caliste.

El humano permanece sentado en la aséptica sala de interrogatorios. Frente a él, una joven con una guerrera azul claro con galones de teniente ojea un memblock durante unos segundos antes de alzar la vista y observarle fijamente...

- Muy bien, así que acaba de regresar del territorio verriano, señor...

- Nate, solo Nate. Y soy capitán. La Cocuyo es mía.

- Como quiera, capitán Nate. Por favor, repítame lo que le ha contado antes al Sargento de guardia.

- Mire. Estuve en el ejército y ya sé cómo funciona toda esta mierda pero, ¿por qué no nos ahorramos tiempo mutuamente y avisa ya a la Inteligencia Naval?


Sede del Ministerio de Defensa. Vettera.

El Ministro tamborilea con sus dedos sobre la mesa de madera de moa mientras los miembros de su gabinete permanecen en silencio. Después de tantos años a su servicio han aprendido a esperar a que medite unos momentos sobre el tema a tratar antes de entrar a tratarlo. Finalmente, el Ministro Cunningham rompe el silencio.

- Adelante, sugerencias.

Uno de sus asesores más recientemente incorporados al gabinete, una joven y brillante oficial proveniente de la Flota, se lanza a hablar la primera, seguramente debido a su inexperiencia en este tipo de reuniones con el Ministro.

- Es pronto para saber cómo va a afectarnos esto, señor. Si es que realmente va a afectarnos...

- ¿Está de broma? ¡Por supuesto que va a afectarnos! - el hombre que ha interrumpido a la joven es un antiguo militar que cambió la dura vida en la infantería móvil para servir al Ministro como asesor. Suele ser conservador en sus sugerencias pero bastante práctico al hacerlas. El hombre continúa -. Al menos con los verrianos sabíamos a qué atenernos. Los bichos son un enemigo conocido. Sabemos cómo piensan y somos capaces de prever sus movimientos. Los xenfer en cambio son incontrolables e impredecibles.

- Eso es solamente... - contesta la mujer.

- Basta ustedes dos - dice el Ministro -. Ya saben que aquí no permito discusiones estériles ni colisiones de egos - mientras habla señala a una mujer de mediana edad situada al otro extremo de la mesa -. Usted, resuma de nuevo la información de la que disponemos.

La mujer a la que ha señalado acciona un mando situado frente a ella y la luz de la habitación se atenúa suavemente. Sobre la mesa aparece flotando una proyección holográfica de la galaxia girando lentamente. Un segundo después una zona situada en el interior de la Comunidad Verriana va aumentando progresivamente de tamaño hasta ocupar toda la proyección.

- Esto es el sector Zigg, en el interior de la Comunidad Verriana. Según la información que hemos recibido, Selka Kresstakchsna, Monarca de Zigg, ha desaparecido y probablemente esté muerta o gravemente herida. Al parecer su nave-colmena fue atacada por sorpresa por fuerzas xenfer y realizó un salto de emergencia. Desde entonces no ha vuelto a haber noticias de la nave y los precognitores del DIE piensan que puede haber sido destruida - hace una pausa para tomar aire antes de continuar -. Simultáneamente, las guarniciones planetarias xenfer de todo el sector se sublevaron, matando a los nobles y guardianes responsables de supervisarlas. Según nuestra fuente el caos reina por todo Zigg y los xenfer se han hecho con la mayoría de las guarniciones. Algunas flotillas y naves verrianas también se encuentran dispersas por el sector y libran combates contra los rebeldes pero sin el apoyo de la Reina y sus nobles más próximos para coordinarlas no tienen apenas posibilidades.

- ¿Es fiable la fuente de estas noticias?

Otra mujer madura, ésta con el uniforme que la identifica como Almirante del SAR, se adelanta y contesta al Ministro.

- No lo podemos precisar, señor. La información proviene de un civil, un capitán mercante que se encontraba de paso en Zigg haciendo un poco de verrianeo... - la mujer se detiene al ver la expresión de Cunningham -. Perdone, señor. Es jerga de la frontera. Los verrianeros son contrabandistas de tecnología que venden sus productos a los mundos subdesarrollados del espacio verriano. Supongo que incluso en el planeta más atrasado de la galaxia tienen derecho a tener reproductores holográficos y consolas de juegos...

- Ya entiendo. Entonces los xenfer por fin se han cansado de ser esclavos de las cucarachas ¿Cómo puede afectarnos esto a nosotros?

La sala queda en silencio unos instantes hasta que un hombre que hasta el momento había permanecido en silencio carraspea quedamente.

- Hable. Usted es...

- Dree Corbin, analista-xenólogo del SSR.

- Adelante, Corbin.

- Sí, señor Ministro. Nuestros informes sobre los xenfer son escasos. Los encuentros que hemos tenido con ellos casi nunca han sido amistosos y, dado que siempre luchan hasta la muerte, apenas hemos podido capturar e interrogar a un puñado de prisioneros.

- Vaya al grano, Corbin. Dígame qué sabemos y deje de hablar de lo que no sabemos.

- Sí, señor Ministro - vuelve a carraspear -. Los xenfer son una especie con dos sexos que habita por casi todo el espacio verriano. Son originarios del planeta Xen, en el sector Zigg. A diferencia de otras especies esclavizadas en la Comunidad, los verrianos parecen mostrarles respeto e incluso les permiten viajar a bordo de sus naves y les proporcionan armamento moderno; a cambio luchan como mercenarios en sus ejércitos. Según nos han comentado nuestros amigos de K-51, Selka Kresstakchs les tenía en alta estima y les trataba con gran deferencia; incluso les permitía construir y operar sus propias naves de combate, algo que otras reinas consideraban excesivo y que posiblemente tenga bastante que ver con su presunta muerte.

«Los xenfer están organizados alrededor de un sistema de castas extremadamente jerarquizado. Distinguen 256 niveles sociales diferentes que van desde los ash, crías recién salidas del huevo, hasta los zighar o "magnificencia", que es el más alto de todos. Se asciende de posición social mediante combates rituales así que es una suerte para ellos que sean una especie tan prolífica. Un zighar ha sobrevivido, al menos, a 255 combates, lo que le otorga el máximo respeto por parte de sus congéneres. Las decisiones de un xenfer de mayor rango que el propio deben ser acatadas sin dudas ni reparos, ya que la más mínima señal de reluctancia es sinónimo de reto en la sociedad xenfer.

- Una especie disciplinada y eficiente, de eso no cabe duda.

(risas)

Corbin espera a que cesen las risas antes de proseguir.

- Sí, Ministro. Su sociedad está estructurada casi exclusivamente en torno a dos actividades: la caza y la guerra. En ambas son verdaderos expertos y ambas son practicadas sin tregua ni descanso. Un guerrero xenfer nunca retrocede y, ni pide ni concede cuartel. Jamás. Todo su sistema económico y social gira exclusivamente en torno a estas dos actividades e incluso hay quienes afirman que son caníbales, aunando ambas en una sola.

- Esta lección de Xenología es muy interesante, Corbin, pero sigue sin contestar a mi pregunta.

- Ahora mismo, señor Ministro. Lo que quiero dejar claro es que los xenfer son, casi con toda seguridad, la especie más belicosa de la galaxia. Más que los crelin, más que los verrianos y, puede, incluso más que los mismísimos boron.

Un hombre gordo tose al fondo de la sala.

- Prosiga.

- Los xenfer no combaten por territorio, por patriotismo o por gloria. La guerra no es la forma de vida xenfer sino que para ellos es la vida misma. Todos los años, durante toda su vida, todos los xenfer luchan. Luchan los varones, las hembras, los ancianos y los niños, los sanos y los enfermos. Todos luchan. Para ellos resulta indiferente si existe o no un motivo real para hacerlo, ellos combaten igualmente. Y se combate hasta la muerte...

El silencio en la sala se podía cortar con un cuchillo. Corbin hizo un gesto a la mujer y la imagen del sector Zigg fue sustituida por la de un guerrero xenfer encaramado a una roca.

Xenfer, dibujo de Eduardo Díaz-Guijarro

- Cuando el planeta natal de los xenfer fue descubierto por exploradores verrianos éstos intentaron conquistarlos, estableciendo una guarnición en el planeta y realizando unas cuantas incursiones en las principales poblaciones xenfer. Buscaban amedrentarlos con su tecnología, tal y como habían hecho otras veces en otros planetas... Sin embargo, la reacción no fue la esperada: los xenfer, una especie tecnológicamente primitiva que apenas contaba con poco más que lanzas y piedras, se lanzaron con desmedida alegría a luchar contra sus nuevos enemigos con la desbocada emoción de un niño que acaba de recibir un juguete nuevo. Durante las siguientes semanas las bajas xenfer se contaban por cientos de millones pero no por ello dejaron de llegar más y más xenfer, provenientes de todos los rincones del planeta, dispuestos a destruir la base verriana o morir en el intento.

«No luchaban por su planeta ni por su libertad sino por el placer de la lucha misma. Hemos descubierto que poseen una glándula que segrega una hormona que sustituye tanto a la adrenalina como a las endorfinas típicas en otras especies. Para ellos es exactamente lo mismo.

«Finalmente, los verrianos decidieron evacuar el planeta y ofrecieron una alianza a los xenfer, quienes desde entonces se han desperdigado por casi toda la Comunidad actuando como tropas de choque al servicio de las Reinas. A los xenfer les da igual vivir que morir; solamente quieren luchar. Contra otras especies, contra los verrianos o entre sí mismos. Y cuanto más poderoso sea el enemigo más disfrutan la experiencia.

Corbin tomó un sorbo de su vaso de agua. El Almirante permaneció silencioso unos largos segundos. El ambiente en la sala podía cortarse con un cuchillo...

- Los sheller.

- Los sheller - asintió Corbin.

- ¿Cómo? - preguntó alguien por el centro de la mesa.

- Los sheller - la voz de Cunningham sonó como si hubiera envejecido diez años en un instante -. Los sheller son los mayores guerreros de la galaxia y Zigg limita con el sector Quasell. Repasen la historia galáctica. Los sheller nunca han perdido una guerra. Nunca han sido derrotados. Hace siglos los verrianos y los sheller se enfrentaron en Quasell y los bichos fueron vencidos, debiendo firmar un tratado de paz en el año 1510 dV. Los verrianos no son tan estúpidos como para enfrentarse de nuevo a los sheller pero los xenfer verán la posibilidad de volver a atacar Quasell del mismo modo que un inmo vería unas vacaciones pagadas en un burdel de Tae-Yung. Además Quasell está plagado de colonias xenfer, creo que son descendientes de las tropas que fueron dejadas atrás por los verrianos y a los que los sheller permitieron establecerse. Tendrán todos los refuerzos que puedan necesitar... y más. Que alguien contacte con el Presidente. Hay que advertir inmediatamente al embajador sheller, al Almirante Qtarr y al Iwati de Qualer.


Coordenadas desconcidas, aproximadamente a medio camino de Zigg, Veria y Quasell.

La flotilla verriana apareció súbitamente muy cerca de la ruta del convoy, más de lo que a cualquier comandante le gustaba tener a un visitante desconcido. No podían saberlo, pero ningún verriano había visitado aquel intrascendente punto del espacio hoy. Casi sin aminorar la velocidad de salida subespacial, un enjambre de cazas V-1 partió de sus plataformas de combate y se lanzó sobre las naves de protección y las lentas gabarras de transporte. Trazadoras y explosiones ilumninan el oscuro espacio. En el puente de la nave insignia, Lenser, más conocido por su sobrenombre de la Magnificencia de Lindell sonrie satisfecho al ver aparecer en las pantallas los resultados de la primera oleada.

Era un gran día para ser un xenfer.

 

 

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